Con el seguro médico hemos topado, Barack

Tacho Rufino | 19 de octubre de 2009 a las 10:27

Al_limite_Nicolas_Cage_OBAMA y Zapatero se llevan bien, y se muestran cariñosos cuando están juntos. Zapatero parece abducido por el carisma del blanco de las iras republicanas, el gran Barack. Éste, a su vez, tiene la enorme virtud de hacer sentir importante a todos los que se sientan o se fotografían con él. No pocos odian a Barack con saña en su país; hay ciertas cosas que el americano profundo no le perdona. No tener un cráneo caucasiano ni unos ojos azules ni un nombre cristiano, por ejemplo. Como sucede aquí con Zapatero -a quienes tantos profesan un odio visceral, exagerado y hasta biliar-, Obama parece personificar el mal, el enemigo en casa, un lucifer que viene del averno para desmontar los más queridos valores y señas de identidad americanos. A unos pocos años luz de influencia global, a Zapatero se le critica no ya que pueda hacerlo muchísimo mejor e incluso menos mal, sino que promueva la muerte de proyectos de niño (Aznar no tocó la Ley del aborto: cientos de miles de abortos anuales en sus mandatos) y cosas peores, tanto que nuestra ultraderecha camuflada se muere de gusto por insultarlo en el día de la patria. A Obama, en fin, no se le perdona, entre otras cosas, que quiera universalizar un poco (permitan la contradicción) la sanidad de su país. Si han visto la película de Scorsese Al límite, con el histérico Nicolas Cage de conductor de ambulancia pública en Nueva York, habrán experimentado visualmente el asunto. Una cobertura pública que, aquí sí, constituye el mayor logro social España, donde además los lobbies aseguradores y farmacéuticos no tienen tanto poder como en la metrópoli.

A Obama le puede costar una cornada mala su intento de lograr una cierta protección de la enfermedad de los menos pudientes, unos cincuenta millones de personas para ser más precisos. Tocar el fabuloso negocio del seguro privado en Estados unidos es mucho más arriesgado que mentarle la madre a Mike Tyson. Que le pregunten al dinámico dúo Clinton, si no. Como bien sabe Esperanza Aguirre -adelantada para tantas cosas, como el tener la proa enfilada hacia los fondos para innovación comunitarios, o realizar las reformas comerciales más necesarias-, el auténtico pulmón para equilibrar los déficit públicos está en la sanidad gratuita. Océanos de euros se gastan para que podamos acudir a urgencias por un forúnculo. Y también para garantizar el mejor tratamiento de un cáncer sin cobrar nada, cotizaciones aparte. Recortar ahí es un tabú, un bendito tabú: los recortes sanitarios sólo afectan a los bolsillos más pobres.

Que España sigue teniendo una apreciable presencia internacional lo prueba un hecho : los grupos de presión de las energías renovables y la sanidad privada estadounidenses han puesto el punto de mira en nuestras empresas y tecnologías energéticas limpias, y en nuestro sistema de seguridad social (esta semana hemos sabido que da para seguir regando las pensiones, por cierto). Hace unos días, una consultora USA, de dudoso origen, difundía por doquier un informe en el que se tildaba a nuestro sistema e salud de “uno de las peores de Europa”. Entre los criterios utilizados no se mencionaban el grado de cobertura ni los trasplantes. Objetividad y rigor ante todo…

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  • Pep

    De acuerdo, Tacho.Es cierto, gozamos de un sistema público que garantiza cobertura sanitaria universal.Y demás prebendas.Es aceptado y celebrado por toda la población,y se benefician de ello los sectores menos pudientes o más ignorados, además de los que también cotizan una buena asistencia privada.Todo el mundo.Una duda, siendo España, como és,un país de productividad irrisoria y dado al consumo gratuito,¿Es sostenible el sistema, matematicamente hablando?

    Un cordial saludo.

  • Tacho

    Buenas noches, Pep. Más insostenible que el sistema de salud en sí habría que considerar a los presupuestos públicos en su conjunto, lo cual no es fácil, y menos en un Estado autonómico: Defensa, Justicia, Sanidad, Educación, Infraestructuras, Cultura… Nos obcecamos a veces en conisderar las cosas por separado, como si la caja única y los números negros (o sea, el superávit) sólo fuera exigible a la Seguridad Social. COmo se menciona en la entrada, por cierto, el fondo de pensiones sigue creciendo a pesar de los malos augurios sobre la quiebra e insostenibilidad del sistema. Pep, creo que lo que se debe controlar cuanto antes y sin complejos es el abuso que muchos hacen de las coberturas sociales con innecesarias visitas a urgencias, o con bajas laborales fraudulentas. El colapso e incluso la violencia en los hospitales públicos es un asunto de educación, de ignorancia, de permisividad excesiva y, en definitiva, de falta de civismo. Un saludo también para ti.

  • Orna Chomsky

    Este artículo tuyo me ha llamado la atención bastante, esa comparación entre Obama y Zapatero se me hace difícil de entender porque, puede que el Presidente de USA sea el foco (por no decir “el blanco” …no sé si sería políticamente correcto ) de la incomprensión de los ciudadanos que representan la América profunda (vaya lugar común), pero es que en realidad Obama representa un hito en la historia (y no solo de su país) que aunque la mayoría celebremos, es, hasta cierto punto, lógico que algunos tarden en digerir. Quizás con una primera Presidenta (de haber ganado Hillary) hubiera sucedido igual…Pero no creo que la elección de Zapatero haya supuesto ninguna ruptura de moldes ni haya sido un”… gran paso para la humanidad”. Con el puesto, van las críticas de la mayoría y con algunos acuerdos o reformas de sus gobiernos, el “odio visceral” de algunas minorías. La ley de la Memoria histórica, sin entrar en sus posibles bondades o en su posible inutilidad es un claro ejemplo de causa/motivo para que esas minorías se agiten, al igual que la proyectada reforma de la ley del aborto que, para algunas personas, pude suponer un ataque directo a las relaciones familiares.
    Yo creo que la levitación de Zapatero en las fotos, se debe a que está en la fase a la que, tarde o temprano, llegan todos los presidentes de esta nuestra Nación, y es a buscar fuera lo que no encuentra dentro…
    P.D.: hay quien dice que son nuestras empresas de energías renovables las que han puesto sus ojos en el mercado Estadounidense, quizás buscando una regulación normativa que tenga durabilidad en el tiempo y en espacio (lo digo por las legislaciones autonómicas)
    Saludos


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