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La solidaridad del magnate, chapó

Tacho Rufino | 24 de agosto de 2011 a las 17:32

¿Cómo se ha quedado usted con la petición por parte de lo más granado de las grandes fortunas francesas al Gobierno de Sarkozy? Su reclamación –absoluto motu proprio al parecer– es: “Debemos y queremos pagar más, una contribución extra. Algo razonable, pero algo más. Creemos que la situación lo merece, somos conscientes de que el mantenimiento del sistema y modo de vida del cual hemos obtenido nuestra posición lo requiere en las actuales circunstancias. Por Francia, por los más perjudicados por la situación y por nosotros mismos”. Chapeau. Esto es responsabilidad social corporativa; esto debe de ser. Hemos leído ya comentarios descreídos en las ediciones digitales sobre esta petición: que es puro marketing (a lo mejor han inventado el Marketing de la Cofradía del Taco, pudiera ser), que eso no va a solucionar nada (los mismos multimillonarios ya aclaran que ésta, obviamente, no es ninguna solución definitiva, lo cual no desmerece el esperanzador mensaje, al contrario)… y, cómo no, la mayoría de los comentarios se enzarzan en nuestra consuetudinaria pelea a garrotazos (sin verse las caras, claro): la madre de Zp, el padre del PP, el pecado original de José María González o Felipe Aznar, hasta hay quien dice que esos impuestos “sólo valdrían para despilfarrar”… Qué quieren que les diga: tendrá uno un día demasiado bueno, pero esta noticia, si bien no nos reconcilia totalmente con la realidad, nos vuelve a tolerar dormir con ella espalda con espalda.

Hace unos días, un Tío Gilito de los de verdad, Warren Buffett, también sintonizaba en esa frecuencia: “Dejen de mimar a los megaricos”. Buffett puede decir casi lo que quiera, que resulta más creíble que la mayoría de los Grandes Hombres. Sus acciones, y no sus palabras, lo avalan (si tienen interés, aquí tienen un perfil, vale la pena). Rico a más no poder, sabe que las exageraciones son como los abusos: son malos, y suelen acabar pagándose. A los ricos-ricos no les interesa en absoluto que crezca la proporción de pobres-pobres. También en esa ocasión, el batallón de enanos de guardia internética atacaba al llamado Oráculo de Omaha por esta afirmación. Sin embargo, me pareció más sincera y hasta atinada la crítica que le lanzó otro magnate estadounidense, Steve Forbes: “Si Buffett quiere donar su fortuna, será bienvenida”. Pero a mi moto que no me la toque nadie. Se le entiende claramente, por lo menos.

Coda. Hace mal la ministra Salgado en comparar la postura de los multimillonarios galos con la renuencia de la CEOE ante el anuncio de adelantar los pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades a las empresas españolas. Nada tiene que ver una cosa con la otra, doña Elena: ni los empresarios españoles son comparables a los 16 firmantes solidarios –ni en dimensión, ni en términos medios, ni en liquidez, ni en futuro, ni en nada de nada–, ni debemos dejar de reconocer que la medida de nuestro Gobierno es de bombero: de apagar un fuego, el del presupuesto de tesorería.

Vive la France!, sin que sirva de precedente.

  • Rodrigo

    Como gesto está bien, y como antesala de la subida de impuestos a las rentas altas que anunció inmediatamente Sarkozy.