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La tiranía del dogma

Tacho Rufino | 21 de noviembre de 2011 a las 20:31

Así llama Paul Krugman –Boring cruel romantics, románticos pesados y crueles– a los economistas vestidos de ortodoxia que practican, sin embargo, el más habitual de los errores humanos: confundir los deseos con la realidad, O, visto de otra manera, asumir varias verdades de fe, imponerlas sin piedad ni mesura a otros, y no bajarse del burro cuando sus tecnocráticas imposiciones producen desastres en forma de legiones de desempleados, cierre de empresas y el binomio consumo-producción en encefalograma plano. Por ejemplo, Krugman cita a Mario Draghi, nuevo presidente del Banco Central Europeo. Ha afirmado Draghi que “contener la inflación es la mayor contribución que podemos hacer al crecimiento sostenible, la creación de empleo y la estabilidad presupuestaria” (sobre esto, para aquellos que tienen a bien seguir este blog, escribí hace unos días, justo en la toma de posesión de Draghi: entonces actuó contra la norma tajantemente, y bajó el tipo de interés básico europeo; ahora da la de arena, que gusta más a Merkel). No es por tanto objetivo principal de Draghi el dejar sin argumentos –y sin negocio– a los inversores más especulativos o aterrorizados llamados mercados, para que cesen en los ataques a países señalados como peligrosos (convertidos en peligrosos en buena medida por la acción indiscriminada de esos mercados, palabra que odio en esta ridícula acepción, tan generalizada). Otra de las verdades de fe de algunos tenidos por tecnócratas es que los recortes presupuestarios en una economía deprimida conseguirán estimular la expansión, incrementado la confianza de empresas y consumidores. ¡Oh, alquimia inescrutable! Denle un par de vueltas a esta afirmación dogmática que está en la boca de todo político europeo cogido por el arco por el directorio Merkozy, incluidos los Zapatero saliente y Rajoy entrante. La verdad, uno diría que la consecuencia de tanta austeridad es justo la contraria… Pero con la iglesia tecnocrática hemos topado. El emperador está vestido, leche, ¿o es que no le ves?

  • GB_el_alemán

    Acabo de leer el artículo original de Krugman, como siempre, muy interesante. Y el la primera vez que leo algo del señor Rufino, pero no será la última!