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Un ‘lobo’ anda suelto

fperez | 26 de marzo de 2015 a las 6:00

paseo junto al Guadaira,

Un juez de Sevilla ha dejado en libertad a un hombre de 50 años que fue detenido tras cometer, presuntamente, dos agresiones sexuales en Bellavista. El delincuente se apostaba en una zona verde próxima al Cortijo de Cuarto y abordaba a las mujeres que caminaban o corrían solas por este lugar. Actuaba a plena luz del día, se acercaba a las mujeres mostrándoles el pene y les realizaba, presuntamente, tocamientos obscenos. A una de las víctimas, que corría más que él, la persiguió con el coche, causándole lesiones. La Policía le ha imputado en principio dos casos, los de las dos mujeres que denunciaron los hechos, pero teme que, por el modus operandi del delincuente, pueda haber muchos más. De hecho, la Policía ha hecho un llamamiento para que toda mujer que haya sufrido estos tocamientos o agresiones se dirija a la Jefatura Superior a poner lo ocurrido en conocimiento de los investigadores, que pertenecen a una unidad llamada Servicio de Atención a la Familia (SAF).

Con esta detención, el sospechoso, de 50 años y vecino de Dos Hermanas, suma ya cinco arrestos por agresiones sexuales, más otros dos por un robo con fuerza y por una reclamación judicial. Parece claro, por tanto, que es un tipo que no ha conseguido reinsertarse ni curarse de la enfermedad o mal que le lleva a cometer estas presuntas agresiones. Cualquier experto podrá acreditar la dificultad para la rehabilitación que tienen los delincuentes sexuales. Por mucho que asuman que tienen un problema del que necesitan tratarse, por muchos consejos que los propios policías puedan darle durante su estancia en los calabozos, por mucha terapia que hagan, la mayoría de ellos termina reincidiendo.

Cierto es que este hombre, que se sepa, no había llegado a cometer una violación. Cierto es que parece conformarse con tocar a sus víctimas y no las fuerza a nada más, aunque sí ha declarado que tenía intención de mantener con ellas relaciones sexuales. Estando en la calle siempre va a existir el riesgo de que dé un paso más. Ya lo hizo con la mujer a la que no pudo alcanzar a pie, a la que persiguió en un coche y atropelló. ¿Y si en vez de causarle lesiones leves la derriba y le da un mal golpe?

Ni siquiera por estas lesiones el juez ha decidido enviarlo a prisión, aunque sólo sea por una temporada. Una de las primeras entradas de este casi recién nacido blog iba precisamente de unos ladrones a los que un juez había dejado en libertad pese a que se había probado su participación en varios delitos. Decíamos entonces que la sensación que estas decisiones judicales deja en los policías y guardias civiles era similar a la de quien intenta vaciar el mar con un colador. El protagonista del caso de hoy no es ningún ladrón, o al menos no lo es ahora (tiene una detención anterior por robo), pero su puesta en libertad es, si cabe, una decisión más difícil de comprender.

Quien esto firma duda mucho de que la cárcel sea la solución para este tipo de delincuentes sexuales, pero desde luego la libertad tampoco lo es. Donde no puede estar nunca un tipo como este es en la calle. No es la integridad de las mujeres la única que corre peligro. Nadie puede garantizar tampoco la suya propia. Ambos conceptos parecen más que suficientes para justificar una orden de prisión preventiva.

  • Pepa

    TENDREMOS QUE ESPERAR QUE ESTE ANIMAL AGREDA SEXUALMENTE A LA HIJA Y MUJER DE SU SEÑORÍA EL JUEZ PARA QUE LO METAN EN LA CARCEL Y TIREN LA LLAVE. MIENTRAS TANTO TENDREMOS QUE TOMARNOS LA JUSTICIA POR NUESTRA CUENTA. LO PEOR ES QUE EN ESTE PAIS NO HAY LO QUE HAY QUE TENER PARA LIMPIAR LAS CALLES CUANDO JUECES Y POLICIAS NO LOS HACEN, CUANDO LES PAGAMOS POR ELLO.