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2015 en diez sucesos

fperez | 4 de enero de 2016 a las 5:00

El año que acaba de terminar ha sido uno de los más violentos de los últimos ejercicios. En lo que va de década nunca se había cerrado un año natural con 16 homicidios en la provincia de Sevilla. Pocas veces la Policía sevillana se ha enfrentado con un violador en serie menor de edad, con un asesino de sólo 14 años o con un discapacitado que vivía encerrado por sus hermanos. Lo que viene a continuación es un repaso del top ten de los sucesos del año pasado.

 

CONCENTRACION EN EL HOSPITAL DE VALME

10. Las violaciones en serie de Valme

Violadores en serie ha habido varios en Sevilla. El peor de todos quizás fue el del Fremap, hace ya diez años. Antes hubo otro en Bellavista y recientemente uno en el centro. Pero nunca en la historia negra reciente de la ciudad hubo un agresor sexual en serie que fuera menor de edad. El violador, de 17 años, asaltaba a sus víctimas en un solar situado junto al Hospital Virgen de Valme, utilizado como aparcamiento tanto por los familiares de los pacientes como por los trabajadores del centro sanitario. Allí abusó, o intentó hacerlo, de al menos siete mujeres de distintas edades, a las que amenazaba con un cuchillo. Una prueba de ADN que una de las víctimas consiguió guardarse fue clave para su identificación y posterior detención.

 

Un muerto en el Pol¿gono Calonge junto a la gasolinera Saras

9.  El crimen de la gasolinera
Uno de los sucesos más extraños de los últimos años. Un muerto sin contexto. Un cadáver transportado por unos tipos que dicen no conocer de nada a la víctima, pero que lo llevan en un coche de su propiedad. Se lo habían encontrado con dos tiros en el pecho y, como no llegaban al hospital Virgen Macarena porque había tráfico en la SE-30, pararon en la gasolinera Saras, en el polígono Calonge, mientras el 061 les mandaba una ambulancia. El Grupo de Homicidios logró esclarecer en apenas una semana aquel rompecabezas. El muerto y los que le llevaban sí se conocían, claro que se conocían. Iban a cobrarle una deuda por droga a otro tipo en una parcela de Carmona, pero el guardés de la finca, un ex militar cubano que llegó a España hace veinte años como refugiado, se puso nervioso y los recibió a escopetazos. Luego huyó, se echó al campo y allí vivió una semana hasta que fue detneido.

 

8. El agujero de seguridad de la web municipal

No es un suceso propiamente dicho, pero revela la fragilidad de nuestros datos más confidenciales. De ahí que sea digno de figurar en una lista de noticias relacionadas con la seguridad. Hasta en dos ocasiones se filtraron datos fiscales de los sevillanos por fallos de la página web del Ayuntamiento. Cualquier persona, con una simple firma digital, podía contemplar lo que debía otra, dónde vivía, qué bienes tenía y qué impuestos pagaba.

 

7. El crimen del Pumarejo

SEVILLA,24/11/2015.Un caso en el que una mujer le pega un martillazo en la cabeza a su marido y luego le asesta 158 puñaladas por todo el cuerpo, todo ello antes de suicidarse colgándose con un pañuelo, revela un ensañamiento brutal y obliga a una reflexión sobre la violencia en la pareja, que no siempre la ejerce el hombre hacia la mujer.

 

entierro de María del Castillo Vargas Amaya, victima de un crimen machista en Lebrija6. El asesinato machista de lebrija

Un crimen con el mismo ensañamiento que el anterior, pero esta vez del hombre hacia la mujer. El asesino apuñaló a su ex mujer en la casa de ésta en Lebrija, luego forcejearon y se cayeron por un balcón. Una vez en la acera, quiso rematarla pasándole varias veces por encima su furgoneta. La víctima, que había denunciado a su ex marido y no gozó de la protección tantas veces anunciada por las autoridades para los casos de malos tratos, sí tuvo los homenajes, días de luto y minutos de silencio que nadie dedicó al muerto del Pumarejo.

 

5. El robo del siglo en la plaza nueva

El que sufrió la joyería Shaw la madrugada del 1 de enero. Aprovechando las campanadas y el jolgorio de la Nochevieja en la Plaza Nueva, unos ladrones entraron en el establecimiento practicando un butrón desde el edificio colindante. Antes cortaron la línea telefónica e inutilizaron las cámaras de videovigilancia. Un robo de película.

 

ASESINATO EN SAN DIEGO

4. El crimen de san diego

Otra salvajada protagonizada por un perturbado. Casos como éste vuelven a poner de manifiesto la necesidad de que personas con trastornos mentales severos y sin medicar no estén en libertad. El asesino se desplazó desde su pueblo, Villanueva del Río y Minas, en su moto para matar a su tía asestándole más de veinte puñaladas en el taller de cerámica que regentaba en la barriada de San Diego. El motivo: le había dejado uno de sus perros a su cuidado y el animal había muerto por una enfermedad en el tiempo que estuvo con su tía.

 

 

apuñalamiento. foto Juan Carlos muñoz

3. El asesinato del cura

El vicario de San Isidoro, Carlos Martínez, tampoco tuvo el homenaje público que precisaba, pese a que su muerte posiblemente evitara un nuevo caso de violencia de género. El sacerdote había convencido a su sobrina para que dejara a su marido. Éste, que había intentado suicidarse antes, se escapó del Hospital de San Juan de Dios de Bormujos y esperó al cura en la puerta de su casa. Cuando volvía de oficiar misa, le pegó cinco puñaladas. Luego se fue a Triana a buscar a su mujer, pero la Policía lo detuvo a tiempo.

 

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2. El Pataslargas de Dos Hermanas

El año se despidió con una de las historias más macabras, truculentas y crueles que se recuerdan. La Policía rescató a un hombre de 59 años, discapacitado y enfermo mental, que vivía encerrado en un palomar. Estaba desnudo, desnutrido y hacía sus necesidades en botellas y cubos. Sus hermanos eran quienes lo tenían así para cobrar la pensión de 1.000 euros que tenía. Hacía al menos seis años que los vecinos no veían a Carlos, al que conocían como el Pataslargas.

 

 

1. El crimen del Nervión Plaza

Concentración po la muerte de la trabajadora del comercial Nervión Plaza.Un asesinato absurdo cometido por un niño de 14 años que fue sorprendido robando por una limpiadora. En vez de huir, el menor propinó una brutal paliza a la trabajadora, a la que agredió con una barra de hierro para robarle el teléfono móvil y el bonobús. Luego se marchó y fue detenido al día siguiente, casi al mismo tiempo que su víctima moría en el hospital. En el peor de los casos, el chico pasará cinco años encerrado en un centro de menores. Todo un sinsentido.

  • Ruben

    Estas cosas siempre han pasado lo que pasa es que ahora hay prensa tele y radio y antes no lo había y habiendo tele y 40 millones de habitantes en este país y 700000 en sevilla normal que este país todos los días pase algo y en sevilla cada mes, los medios alarman demasiado