Archivos para el tag ‘cortijo de cuarto’

Una comisaría convertida en piscina

fperez | 11 de mayo de 2016 a las 18:54

 

Quien esto escribe ha publicado, a lo largo de los años, no pocas informaciones sobre el estado de las instalaciones del cuartel de la Policía Nacional en el Cortijo de Cuarto. Y de muchas otras, pero centrémonos en ésas, que son las que aparecen en el vídeo. Los aseos están destrozados, los vestuarios tienen goteras, los termos están rotos y el gimnasio no reúne las mínimas condiciones para ser considerado como tal. Muy pocas de las dependencias oficiales que allí tienen su sede pasarían una inspección de prevención de riesgos laborales. Este cuartel situado muy cerca de Bellavista alberga las unidades especiales de la Policía Nacional (Caballería, Subsuelo, Tedax, Goes y Guías Caninos, entre otras), así como las unidades de intervención. Sirva este corto vídeo, grabado el pasado lunes, como ejemplo de la falta de inversión del Estado en la Policía y sus infraestructuras. Lo que se aprecia es la sede de la unidad de Caballería y el agua, ya lo verán, cae como si no hubiera techo. De poco sirve el cubito que alguien ha puesto debajo, quizás con la idea de recoger la clásica gotera de cada vez que llueve. Claro que la lluvia esta vez ya se está pasando. Como siga así muchos días más, pronto podrá inaugurarse la nueva piscina de la Policía Nacional. El chorro de agua para el spa ya lo tienen.

Los chalecos de la vergüenza

fperez | 13 de marzo de 2015 a las 10:05

IMG-20150312-WA0000

En la fotografía aparecen tres agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de Sevilla. Los tres llevan puesto sus chalecos antibalas, como corresponde al nivel 3 de alerta decretado por el Ministerio del Interior y como hacen habitualmente en todos sus controles e intervenciones. Las fundas están rotas y descosidas, tanto que dejan ver el interior, que es ese material de color rojo que asoma por la parte baja de las prendas, y que hace que los funcionarios de la foto parezcan más unos impostores de esos que ahora se hacen pasar por policías para robar a contrabandistas y narcos que unos agentes antidisturbios en toda regla.

Demasiado buenos han salido los chalecos, puesto que son de los años 1989 y 1990. Es decir, se fabricaron el año de la caída del Muro de Berlín, se entregaron antes de la Expo 92 y se estrenaron en una temporada en la que el Betis penaba sus males en Segunda (tampoco ha cambiado tanto la vida en 25 años) con un delantero llamado Pepe Mel. Imaginen la de manifestaciones, cargas y gomazos que han visto estos chalecos…

Los agentes han solicitado decenas de veces a la Dirección General de la Policía que solucione este problema de equipamiento y de imagen. Los policías ya no han pedido que se les den chalecos nuevos, como sí se está haciendo en otras unidades de la Jefatura de Sevilla, sino que por lo menos se les cambien las fundas a los que tienen para que no vayan con las ‘tripas’ al aire. Sindicatos como la Unión Federal de la Policía (UFP) han denunciado el problema en infinidad de ocasiones en los últimos años.

Anda el Ministerio del Interior inmerso en una renovación de los antidisturbios, que haría que Sevilla perdiera 55 policías. La reforma, que aún está en la fase de borrador, está planteada para enviar más agentes a Cataluña, el País Vasco y Navarra, pese a que en ambas comunidades las competencias de seguridad ciudadana están transferidas a las autonomías. Los agentes sólo irían para proteger los edificios oficiales del Estado en esas regiones, si bien lógicamente pueden desplazarse a aquellos puntos del país que requieran su presencia.

La reforma parece atender más a cuestiones políticas que verdaderamente operativas. Por supuesto, esta redistribución de los efectivos es menos urgente que renovar el material básico de protección de los funcionarios. Interior se gastó el año pasado unos tres millones de euros en renovar las divisas de la Policía Nacional, para darle una estética más militar a un cuerpo que es, y debe ser, civil. Con un mínimo porcentaje de ese dinero, no ya sólo se podrían comprar nuevos chalecos para los que se juegan el tipo en la calle (dos policías nacionales murieron el año pasado en acto de servicio en Málaga y Vigo), sino que se podría también arreglar algunas dependencias.

Una de las que pide a gritos una reforma es precisamente la sede de la Unidad de Intervención de Sevilla, en el cuartel del Cortijo de Cuarto. Hasta no hace mucho, los vestuarios de este cuartel eran infames, con termos y lavabos rotos y tirados por el suelo, agua filtrándose a chorros desde techos que amenazaban con desplomarse, humedades por todas partes y retretes que no pasarían una inspección de Sanidad ni de broma. Tras mucho insistir, Interior reformó los vestuarios y ahora presentan una imagen más decente, aunque tampoco es que aquello sea un spa. A este ritmo, igual lo que se les da a los policías es aguja e hilo para que se cosan ellos mismos las fundas de sus chalecos antibalas, esas prendas que ya pueden celebrar sus bodas de plata.