El ‘punk’ a 30 años vista

Blas Fernández | 23 de diciembre de 2008 a las 9:28

La historia del Punk. Phil Strongman. Ma Non Troppo / Robinbook, 2008. Traducción de David Agustí Hernández.

“La banda explota, se mueve adelante y atrás, a cualquier sitio menos a sus marcas en el suelo […] Rotten y Matlock bailan un pogo mientras Jordan da vueltas por ahí con tanta energía como los cámaras, que persiguen desesperadamente a la banda […] Arriba, en la sala de control, Goodman pone a prueba los límites del equipo de sonido, y los de su suerte, al agarrar las manos del técnico de Granada TV y subir los niveles de sonido con los pies […] Todo el mundo, incluido Wilson, está mirando los monitores sin dar crédito. Cuando Anarchy [in the UK] llega al destroy del final, se palpa el alivio en la sala de control, aunque por poco tiempo. Los Pistols se niegan a parar e inmediatamente se lanzan a tocar una cruda versión de Pretty Vacant…”.

El episodio corresponde a la primera aparición televisiva de los Sex Pistols, el 1 de septiembre de 1976, en un programa que con el paso del tiempo adquiriría dimensiones legendarias: el So It Goes presentado desde Manchester por el ya desaparecido Tony Wilson.

Wilson se convertiría poco después en artífice de Factory Records y del club Hacienda. También en responsable de que el mundo supiera de Joy Division, New Order, Happy Mondays o The Durutti Column, entre otros. Pero en ese momento es un tipo sorprendido, fascinado por la energía y violencia que emana de los Pistols. “¡Corten, corten ya!”, exige el productor. “¡No! ¡No! ¡Seguid grabando!”, grita el presentador.

Así lo cuenta el periodista y escritor Phil Strongman en La historia del Punk, publicado originalmente el pasado 2007 en Gran Bretaña bajo el más atractivo título Pretty Vacant. En el tramo inicial de sus 250 páginas quizás pueda el lector ya iniciado experimentar una cierta sensación de déjà vu –se trata, al fin y al cabo, de una historia muchas veces contada, incluso llevada con acierto documental al cine, como en The Filth and the Fury (2000), de Julien Temple–. Sin embargo, a medida que se avanza se descubre el caudaloso volumen informativo manejado por el autor, como Wilson, como tantos otros, cautivado por la poderosa sacudida musical y social que el punk representaría en la Gran Bretaña de finales de los 70.

Se le podría reprochar a Strongman –de hecho, se le ha reprochado– que pase de puntillas por el segundo de esos dos aspectos mencionados, el social, tanto en los antecedentes que propician semejante estallido cultural como en sus consecuencias, pero él no parece demasiado interesado en ese asunto. Prefiere contar lo visto y oído en primera persona o a través del testimonio de los protagonistas. Las interpretaciones se las deja al lector.

Dividido en dos significativas partes al modo de un disco sencillo –Cara A, Punk: ser underground y Cara B, Punk Rock: ser comercial–, en la primera revisa las semillas de lo que estaba por crecer a ambos lados del Atlántico, centrando el foco en Nueva York –Velvet Underground, The New York Dolls, Televisión, Blondie…– y Londres –Sex Pistols, The Clash, The Stranglers, The Damned, Siouxie and The Banshees…–, mientras que en la segunda narra la rápida debacle del movimiento, paradójicamente asimilado por la sociedad a la que pretendía vapulear.

Como punto de inflexión sitúa Strongman otra vez a los Pistols en la pequeña pantalla, en el programa Today de Thames TV, cuando un sorprendido Bill Grundy recibe en directo una sarta de improperios hasta entonces inéditos en la televisión británica. Hoy, probablemente, no pasaría nada, pero entonces se convirtió en un huracán mediático. El principio del fin.

Sin duda este libro ayuda a entender el porqué. Aporta las piezas del puzzle; montarlo ya es cosa suya.

  • Hiatt

    El mejor libro sobre el punk, y creo que estaremos de acuerdo, siempre será “Por Favor, Mátame – Una historial oral del Punk”, de McNeil y McCain.

  • Blas Fernández

    Sé de su existencia, pero no lo he leído. ¿Crees que desbanca al ‘Rastros de carmín’ de Greil Marcus?

  • Hiatt

    Bueno, son libros muy diferentes.

    A mí ‘Por Favor, Mátame’ -donde creo recordar que citan, y no para bien, ‘Rastros de Carmín’ (ya se sabe que los del punk se las traen y detestan que otros hablen de ellos…) me parece una forma maravillosa de hacer justicia al origen genuino del Punk; o mejor dicho, a lo que más se acercó realmente a un estado de ánimo Punk. Es decir, Johnny Thunders es su verdadero padre y Richard Hell su mejor carnalización, de cuya camiseta -que no recuerda haber llevado nunca- se extrae el título de este libro.

    En el libro queda bastante claro, narrado por sus propios protagonistas -que seguro que se inventan miles de historias y exageran otras (uno de los logros del libro, sino el mayor, esa sutil reflexión de la memoria que plantea)-, que el británico se equivocó de cabo a rabo en las intenciones y las formas del Punk, aunque fue certero en lo musical (casi todos alaban a los Clash o los Damned, algo menos a los Pistols).

    Rastros de Carmín es más intelectualizado, farragoso, condescendiente y trata de justificar al movimiento mediante teorías con las que es a veces difícil estar en sintonía.

    En el de McNeil y McCain todo es natural, emotivo y vivido. Deja claro que de movimiento social que afirma Marcus nada, ya que eran cuatro gatos para una ciudad como Nueva York, y que era algo que no respondía solo a lo que el imaginario colectivo ha categorizado como Punk, si no que el terreno musical era tan dispar como de calidad: Television, Dictators, Blondie, Dead Boys, Ramones… Que realmente no tienen gran cosa en común salvo el escenario que compartieron.

    Contradice a Marcus en muchas ocasiones sobre todo respecto a que el Punk -originariamente los hombres que se dejaban penetrar en las cárceles- no fue un estallido, no surge de manera espontánea, si no que se fue macerando hasta que McNeil y sus amigos crearon la revista que dio nombre a lo que después se apropiaron los británicos.

    En fin, que esto que explico es la forma de verlo de sus propios protagonistas americanos y que a mí me parece un gran libro, conmovodor, profundo y divertidísimo a partes iguales.

    Lamento la parrafada…

  • Hiatt

    http://www.porfavormatame.com/

    Que se me ha olvidado pegar la dirección de la editorial Discos Crudos desde donde lo venden.

    Un saludo.