La ventana pop » Archivo » Caminantes de largo recorrido

Caminantes de largo recorrido

Blas Fernández | 17 de abril de 2009 a las 10:31

A WOMAN A MAN WALKED BY. PJ Harvey & John Parish. Island. Rock. CD

Desde su coincidencia en la segunda mitad de los 80 en los nunca suficientemente reivindicados Automatic Dlamini, Polly Jean Harvey y John Parish han venido reuniéndose en numerosas ocasiones, bien en colaboraciones mutuas, en los trabajos del segundo como productor de la primera o incluso en proyectos conjuntos firmados por ambos al alimón.

El primero de éstos fue el celebrado Dance Hall at Louse Point (1996), en el que las muchas ideas aportadas por Parish a la trayectoria de Harvey se concretaban –y saltaban desde la letra pequeña de los créditos hasta la portada– en el uso de una amplia paleta de sonoridades, las mismas que perfilan la tan concisa como fascinante discografía del autor de How Animals Move (2002) y Once Upon a Little Time (2005).

Trece años después de aquel encuentro formal, y apenas transcurrido uno y medio desde que firmara la producción del White Chalk de PJ Harvey, John Parish se cita de nuevo con su vieja amiga para llevar todavía un poco más allá las ideas perfiladas en aquel primer disco, reforzando la percepción de que cuando son los nombres de ambos los que rotulan su trabajo, es la indómita cantante la que cede parte de su natural liderazgo para adaptarse a las pretensiones de su director de orquesta.

Liderazgo sí, pero protagonismo no. Si en A Woman a Man Walked By se impone esa visión fragmentada de la composición y la interpretación rock tan propia de Parish, en la que la sorpresa se manifiesta en cada corte encarnando sonoridades imprevisibles, vuelven a ser la ora intimidante ora susurrante voz de Harvey y su habitual temática las que sirven de argamasa al conjunto, cohesionando un repertorio variopinto en el que cabe tanto la descarga certera y formalista –el pildorazo inicial de Black Hearted Love, con su irresistible riff de guitarra– como el envolvente y sentido medio tiempo –la casi postrera y hermosa Passionless, Pointless–, dejando entre una y otra un reguero de canciones de apariencia esquiva y con vocación de trampa. En realidad, son una red para la atención y los sentimientos.

Ahí les dejo el clip de Black Hearted Love

Etiquetas: ,