“Le agradezco a Sr. Chinarro poder vivir de modo coherente”

Blas Fernández | 11 de abril de 2011 a las 7:22

Foto: Luis Díaz Díaz

Foto: Luis Díaz Díaz

Sr. Chinarro publica nuevo álbum, Presidente, el número 12 de su discografía oficial, y Antonio Luque sale hasta en el telediario de la primera. ¿Premio a la perseverancia? ¿Cambios en los esquemas mediáticos? Apunten el dato: el día de su lanzamiento, el lunes de la semana pasada, circuló por Twitter la noticia de que en alguna tienda de Madrid la versión en vinilo se agotó en cuestión de horas.

“Y mira que a mí me cuesta defender el vinilo -confiesa Luque-. Cuando los del grupo me dicen ¡qué guay! les recuerdo que hay que levantarse a darle la vuelta, que cogen polvo, que hay que andar moviendo la aguja para encontrar la canción… Suenan mejor, pero… No sé, me traen muchos recuerdos, aunque creo que los chavales no pueden echar de menos una cosa que no han conocido. Tarde o temprano, desaparecerán”.

El músico sevillano, residente desde hace cinco año en Málaga, se enfrenta a una exposición hasta hace poco impensable para los artistas nacionales del ámbito indie. Tres o cuatro entrevistas diarias. “No las leo”, reconoce cuando le cuento que luminoso y menos introspectivo son los dos calificativos más usados a la hora de describir su nuevo trabajo. La razón es simple: ambos aparecen en la hoja promocional enviada por su discográfica, Mushroom Pillow. “Me di cuenta de eso hace algún tiempo. Me encargaron que escribiera yo mismo la hoja de promo de Ronroneando -dice en referencia a su anterior disco- y puse que era una maravilla, una obra maestra. Total, era lo que todo el mundo iba a copiar y pegar”.

Lo cierto es que Presidente no resulta ni más ni menos asequible que el mencionado Ronroneando, El mundo según o El fuego amigo, aquel disco con aparición estelar del fallecido Enrique Morente y producción de J, de Los Planetas que inició su trilogía clara y proyectó a Luque hacia públicos más amplios. “A mí no me lo parece -afirma-. Al contrario, creo que tiene letras más difíciles de entender que las de Ronroneando. Pero si al sello le viene bien decir eso, es asunto suyo. Ya diré yo lo contrario. Para empezar, que el sonido no es luz. Utilizar metáforas es complicado, porque no sabemos si estamos entendiendo lo mismo cuando decimos luminoso. Si lo que se quiere decir es que el disco suena bien, pues entonces sí, y hay que decírselo al productor y al sello, que fue el que puso lo que hace falta en estos casos: pasta”.

Mushroom Pillow puso la pasta y Jordi Gil, como en El mundo según y Ronroneando, su talento y pericia como productor. “Tenía miedo a que el disco sonara sobreproducido. Jordi llamaba a músicos y más músicos, y yo quería que fuera todo más sencillo. Pero pasada la fase esa en que le pillas manía a las canciones de tanto escucharlas durante la grabación, lo escucho ahora y creo que suena realmente bien”, concede Luque.

Junto a la profusión de arreglos, llama la atención cierta adscripción estilística de índole canónica, ésa que amolda los temas de Presidente a formas reconocibles, clásicas, de la historia del pop. “Está hecho así -afirma-. Lo difícil es que un grupo pueda practicar varios estilos musicales. Ahí es donde se nota que tengo unos músicos que son músicos. Sé que mucha gente que sigue a Chinarro preferiría que en este disco todas las canciones fueran como María de las Nieves o Babieca, pero si te salen otros estilos, ¿por qué los vas a desechar?”.

Antonio Luque presume de músicos, esos intercambiables planetas del sistema Chinarro a menudo desintegrados o lanzados fuera de órbita por el astro. Aunque con Gil, Javi Vega y Pablo Cabra (los dos últimos, integrantes de Maga), su mapa celeste cobra una rara estabilidad. “Monté una banda en Málaga para la gira que hicimos de canciones antiguas, y sirvió para tocar la música que Sr. Chinarro hacía cuando era un grupo amateur. Pero para tocar las canciones de ahora, hay que buscar músicos profesionales”, asegura Luque, que vuelve a su ciudad natal una vez por semana para ensayar. “Y para salir y ver a los amigos. En Málaga llevo una vida más monástica. Me dedico sobre todo a escribir”, explica quien, tras foguearse con relatos, publicará en breve su primera novela.

Se fue de aquí por motivos familiares. ¿Cómo ve ahora Sevilla en la distancia? “Lo que no me gustaba de Sevilla ahora empieza a resultarme hasta gracioso. Comparada con la de Málaga, la Semana Santa de Sevilla es una obra maestra del arte -asegura-. Creo que aquí se están haciendo cosas guays, y no sólo en la música, desde luego, aunque sea el terreno que yo mejor conozco. Hay muchos grupos, pero también festivales, actores, directores de cine, estudios de grabación… La oferta cultural es muy superior a la de Málaga, pero bueno, en algo tenía que salir perdiendo. Allí hay playa y mejor”.

Comenta Luque que para él los discos son el mecanismo que mantienen en marcha la rueda de los directos -“Y no es lo mismo el catálogo de Ikea, que te entran ganas de salir corriendo a por la llave allen, que la fotocopia que Pepe el fontanero te deja en el buzón”-. A diferencia de otros músicos nacionales durante los últimos años, Sr. Chinarro no ha bajado su caché. “Que por otro lado no es especialmente alto -dice-. Tocaré menos, pero no lo bajaré. Es esto que con la crisis le está pasando a todo el mundo: trabaje más, eche más horas… Oiga, si usted quiere, mame. Pero una de las razones por las que me dedico a esto, entre otras, es porque un buen día decidí que yo ya no mamaba más. Parece que estamos siempre obligados a todo. Pues no: plante usted cara. Prefiero tocar menos mientras tenga para mis gastos y mis cosas. Mucha gente se ve obligada ahora a hacer más horas, a aceptar rebajas de sueldo, porque se metieron en deudas. He visto a algunos mileuristas con coches de 30.000 euros. Lo que yo más le agradezco a Sr. Chinarro, al hecho de tener una banda con la que puedo tocar y que nos contraten por ello, es poder vivir según mis creencias, de modo coherente, aun con mis contradicciones”.

http://vimeo.com/21059966

Notas al margen a la versión de esta entrevista publicada hoy en la edición impresa de Diario de Sevilla.

-Internet y la escucha digital fragmentada: “Creo que a la gente que picotea en realidad no le gusta la música. La puede tener como fondo, como hilo musical… La música es muy… puta, si se me permite la expresión. Sirve para muchas cosas. Hay música hasta en las bandas sonoras de las películas porno, donde claramente es innecesaria. Yo, desde el principio, si pongo un disco no puedo hacer otra cosa”.

-Internet, las descargas y el lucro: “Yo no me lucro, lo harán los que ponen los anuncios de cosas inútiles en las páginas de descargas. Ésos y los que te cobran 70 euros al mes por una conexión decente. Yo tiro con el iPhone, que para el correo y cuatro cosas me sirve de modem. Con ese dinero te puedes comprar al mes varios discos y libros de los buenos. No todos, pero ¿para qué quieres tantos discos que no vas a escuchar?”.

-Internet y el streaming gratuito: “Para los músicos, poner nuestros discos en Spotify es como si hubiéramos claudicado. La cantidad que nos llega es insignificante: 0,00000 no sé cuánto”.

-Internet y los nuevos modos de edición y distribución: “Alabo lo que están haciendo grupos como Pony Bravo, pero tener que ocuparte tú de todo no me convence. Prefiero emplear ese tiempo en las canciones”.

-La gira con canciones antiguas: “La banda de Málaga funcionó para lo que la monté, que era tocar canciones antiguas, con su punto naif, grabadas en su día con músicos que no eran músicos. Javi y Pablo son músicos, igual que Jordi, gente que está en permanente contacto con la música. No hacía yo la misma música cuando tenía que trabajar en Donut o con mi padre. Aquellos chicos de Málaga servían para hacer la música que Sr. Chinarro hacía cuando era una banda amateur, pero para hacer canciones como éstas hay que buscar músicos profesionales. Lo que pasa es que hubo una época en la que no me apetecía coger el tren para venir a ensayar a Sevilla. Para ensayar cojo el primer tren, a las siete de la mañana, llego, nos ponemos, paramos para comer, seguimos… Hay veces que me quedo a dormir y salgo de vuelta otra vez en el primer tren. Me molaba también la rutina de tener un grupo en Málaga. Hicimos lo que se pudo, y ojalá hubiera sido más, más conciertos de las canciones antiguas. Pero por mucho que algunos píen que las antiguas eran las buenas, cuando quisimos hacer una gira con ellas los promotores no nos contrataban. También coincidió con la peor parte de la crisis, apenas nadie se arriesgaba a organizar conciertos, yo no iba a ir como empresa con las canciones antiguas porque ni yo mismo creo en ellas”.

-Las canciones antiguas: “Traen mala suerte, tienen algo de gafe. Estoy convencido. Por eso no es que no las quiera tocar, es que no las quiero ni mencionar”.

-¿A partir de qué disco reivindicarías entonces a Sr. Chinarro?: “Hay demasiada música para andar escuchándome a mí mismo. Si me pongo El ventrílocuo de sí mismo puedo flipar, pero al mismo tiempo se me clava en el corazón cada error. Con los discos antiguos me fijo en los fallos, por eso no los disfruto. Pero, la verdad, me molan. Y además, afortunadamente Mushroom Pillow compró los masters y los reeditó. Son discos que se pueden encontrar, así que están ahí para quien les guste”.

-Cambios, evolución: “No puedes hacer siempre lo mismo. La chica con la que salgo hizo el otro día una analogía interesante: es como la guerra, o conquistas nuevos territorios o te atacan. No te puedes quedar quieto. Si has comenzado la conquista, tienes que seguir hasta que te maten. Tienes que defender le retaguardia, pero siguiendo adelante. No puedes decir aquí me quedo. El artista tiene que explorar. Si te encuentras un filón, un disco que le gusta mucho a la gente, puedes hacer algo parecido una vez más. Pero sólo una vez. Al siguiente disco, tienes que cambiar”.

Foto: Luis Díaz Díaz

Foto: Luis Díaz Díaz

Apéndice incompleto para un índice Chinarro

-Mañana entrevisto a Chinarro.

-¿Otra vez?

Sr. Chinarro presenta su nueva formación (pdf) 1995

Canciones con ego (pdf) 2000

Ópera magna (pdf) 2001

“Hay que aprenderse las canciones y no perder mucho tiempo afinando” (pdf) 2003_A

“Hay que aprenderse las canciones y no perder mucho tiempo afinando” (pdf) 2003_B

Una conversación chinarra 2008

  • Manolitol

    Llevas años vendiéndolo como si fuera la bomba. Apuesto a que sois amigos.

  • Pedro Jiménez

    Se agradece el código fuente y los enlaces a todas las entrevistas!

  • Blas Fernández

    ¡Qué te gusta un código fuente!

  • Bate

    Antonio Luque es un genio. Podrá gustar más o menos su música, más o menos sus textos, más o menos su timbre de voz, más o menos su actitud, pero su genialidad, está fuera de toda duda.

    Tuve la suerte de colaborar con él tocando el violonchelo en el disco que grabamos en Nueva Jersey (para mí de lo mejor de su obra), bajo la supervisión y producción de un tal Kramer “contra Kramer”, un tipo bastante peculiar, por cierto, y en algunos conciertos que dimos por Andalucía y Madrid.
    Guardo como oro en paño los recuerdos de aquella grabación, y de aquélla época.

    Antonio, un saludo.

  • Lcorso

    pues de las entrevistas/reportajes que han salido estos días a propósito del disco de Chinarro, ésta es la que más neutra me resulta. En otros sitios sí que se ha aprovechado para ensalzarlo sin venir muy a cuento, como si fuera un gran mérito que la música sonara bien (cosa que ya venía ocurriendo desde El mundo según, la verdad) en lugar de hablar de las melodías, letras y, en general, canciones. El disco lo encuentro un tanto soso de momento, quizá con las escuchas gane algo pero de momento me parece el más flojo de sus últimos trabajos…

  • Bate

    Un saludo y un abrazo para ti también, Blas.

  • Juan

    “Bate” ¿En qué sitios de Sevilla tocaste con Sr. Chinarro? Si te acuerdas. Un saludo

  • Bate

    Juan: ““Bate” ¿En qué sitios de Sevilla tocaste con Sr. Chinarro? Si te acuerdas. Un saludo”

    ___

    Sabes, antes enlacé con una entrevista Chinarrera en la que Antonio venía a decir graciosamente y con razón, que habíamos músicos en su banda (te hablo de los 90), que más parecíamos que íbamos de excursión y a pasar un buen rato, que otra cosa. No hace falta decirte, amigo, que yo era de los que se llevaban la cantimplora llena de whisky y el bocata de mortadela con aceitunas cuando salíamos bolo por esos mundos de Dios a hacer algún bolo.

    Pregúntale al Luquerio dónde toqué en Sevilla, yo ya ni me acuerdo. Quizás el sí se acuerde. A parte de Sevilla capital, tengo seguro, que toqué por la provincia y por Andalucía.

    Otro saludo Juan.

  • Alfredo

    ¿Ningún medio, crítico musical o blogger plumilla va a atreverse a decir que el disco es infumable y sin duda el peor de su carrera?

    No entiendo nada. Sabemos que muchas de las críticas de discos se hacen como dice A. Luque copiando y pegando la hoja promocional, pero es que esto ya es el colmo.

    El single me parece lamentable. Hasta “Babieca”, que va más en la línea de discos anteriores, está muy por debajo de la media.
    Decepción absoluta, coincidiendo con la mediatización masiva del personaje. Qué casualidad! ¿no?

  • Bate

    El verdadero arte de Antonio Luque consite en hacer, crear y parir un universo y una música, sin ser músico. Me explico; yo, sí soy músico, de estudio y de vocación. Ahora me interesa escribir, aprender los rudimentos de la profesión. Al final, lo que uno pretende, es enseñar sus angustias y sus ilusiones al resto de la humanidad. Para mi la escritura es un instrumento, como para Luque, la música. Lo único verdaderamente importante para crear algo, es querer enseñar la patita por debajo de la puerta.

  • antonio mc

    A mí también me parece uno de sus discos más flojos. La producción tiene demasiado protagonismo para mi gusto.

    No se trata de compararlo con su primera época, esa que tantos muchos añoran, ni de ser más o menos accesible, sino de melodías y canciones que consigan enganchar y transmitir algo; en ese sentido, para mí, el disco fracasa estrepitosamente.

  • carrascus

    Sin entrar ahora a valorar la validez musical de Chinarro, siempre tan controvertida, sí que me gustaría aportar un dato que creo que es esclarecedor.

    A mediados de la década de los 90, en un programa de radio que hacía yo por entonces montamos una tertulia sobre el rock sevillano de la época, en la que participaban la gente que organizaba el festival de El Viso (El Viso del Hardcore, jejeje), y músicos de Strange Fruit, Rhinozeros y Death Valley 69 entre otros. Pues una de las cosas que sacamos en claro allí, consensuda por todos, es que de todos los músicos que entonces había, el único que al final iba a llegar a poder vivir de la música iba a ser Antonio Luque…

    Vista la cosa 16 años después, ¿creen ustedes que acertamos…?

  • ANTONIO

    Pues yo al Sr.Chinarro no le encuentro la gracia, ni a él ni mucho menos a Antonio.

  • manoloDomínguez

    carrascus, ¿miguel rivera de maga, entonces de supertube, cuenta? entre otras cosas porque no sé si vive de la música o no.

    yyo creo que, por entonces, acertar con ese nombre si habría tenido mérito.

  • carrascus

    Bueno, hombre, Manolo… a lo mejor en vez de “el único” dijimos “uno de los pocos”, jejeje… tampoco se trataba de una quiniela.

    De todas formas creo que no son comparables las situaciones de uno y otro; Miguel no vivía de la música hasta hace unos cuatro años o así, y ahora lo hace (bueno, malvivir, según él mismo) desde que se mudó a Madrid.

    Pero sí, hace 16 años apostar por él hubiese tenido mucho mérito.

  • La ventana pop » Archivo » 11 de 2011

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