Gloria a Enrique Morente

Blas Fernández | 1 de marzo de 2012 a las 8:07

Los Evangelistas, durante su actuación en ‘La noche blanca del Flamenco’ de Córdoba en junio de 2011. / Rafael A. Butelo

Homenaje a Enrique Morente. Los Evangelistas. El Ejército Rojo / Sony Music. Rock. 2 LP / CD / Libro-disco

Heredero natural de aquel canon post-Omega que ya dio pruebas de su largo alcance en La leyenda del espacio de Los Planetas, este sentido Homenaje a Enrique Morente vuelve a reunir en torno al legado del cantaor y maestro granadino a aquellos músicos que junto a él redefinieron las bases del acercamiento entre flamenco y rock, tendiendo un robusto puente entre las experiencias en el mismo sentido llevadas a cabo a finales de los 70 y comienzos de los 80 –Veneno, Pata Negra…– y certificando, de paso, la obsolescencia, en términos de rock contemporáneo, de aquellas añejas fusiones sustentadas en gastados arquetipos sonoros y otros clichés facilones.

Si Antonio Arias y Eric Jiménez (Lagartija Nick, Los Planetas) vivieron en primera persona el proceso de Omega (1996) y sus gozosas consecuencias, J y Florent (Los Planetas) disfrutaron en igual medida del magisterio y la amistad de Morente, colaborador ocasional y presencia capital en el mencionado La leyenda del espacio (2007) y en Una ópera egipcia (2010).

Esa cercanía marcó de partida una notable diferencia entre este penúltimo contagio flamenco con epicentro en Granada y su antecesor sevillano, el de los hermanos Amador y el incombustible, por muchos años, Kiko Veneno. Mientras que en Sevilla la simbólica figura del pastor-guía, encarnada en el gaditano Camarón, plegó velas quizás acuciada, sólo quizás, por las reticencias mostradas desde el entonces hermético ámbito jondo –dejando casi solos a los vástagos; ahí quedaba, al fin y al cabo, Ricardo Pachón–, en Granada, Morente, más que acostumbrado a los desplantes de una crítica miope y sorda, mostró con acierto su indiferencia ante los inmovilistas protagonizando una continua búsqueda que resultaría en algunos de los discos más hermosos e intensos de la música española del siglo XX.

Perseverante también en el permanente cultivo de su curiosidad, Morente trenzó alianzas, entre otros, con aquellos músicos de rock de su ciudad que hoy pueden reivindicarse, si hiciera falta, como auténticos discípulos, apóstoles consagrados a predicar la buena nueva cuando la oportunidad se presenta. Esos mismos músicos, al cabo, a los que bastó una idea lanzada por el siempre atento e incansable editor y agitador cordobés Gabriel Núñez Hervás –la organización de un homenaje al desaparecido cantaor en el festival La noche blanca del Flamenco– para poner en marcha este emotivo y nuevo proyecto de rastreo y adaptación del legado del cantaor al ámbito del rock.

De ahí, cómo no, extraen Los Evangelistas once de las doce canciones que, finalmente, conforman este tributo a Morente, un artefacto editado en diversos y golosos formatos –a la versión normal en CD se suma otra en doble vinilo de 180 gramos, con descarga en MP3, y una tercera especial y limitada en disco compacto con el añadido de los dos números especiales que le revista Boronía dedicó al cantaor: nada menos que 372 páginas morentianas–, que, como era previsible, sobrepasa de largo el terreno del reconocimiento al maestro para configurarse, a la postre, como ese heredero aludido al principio, inherente continuación del camino emprendido con Omega.

No es casual ni inocente la elección para abrir el álbum de esa adaptación que Morente hiciera de Fray Luis de León, con Antonio Arias entonando un dulce Gloria a Dios / Gloria a Dios, en contraste con un océano de saturación, que despeja dudas, si quedaban, sobre el papel que el cantaor desempeñó entre su rebaño.

Hilvanando los cortes –pespuntes sólo sueltos, por razones obvias, en la versión en vinilo–, crece la emoción y la intensidad atravesando un repertorio de alternancia vocal entre Arias y J –al último corresponde, ungido de gravedad, la hermosa relectura de la Serrana de Pepe de la Matrona, uno de los abundantes momentos sobrecogedores del álbum: pasa diciendo / pasa diciendo / donde yo no hago falta / no me entretengo–, sacudido con intensidad sísmica gracias a la irrupción de Carmen Linares en Delante de mi madre. El mínimo texto –Delante de mi madre / no me digas ná / porque me habla mu malamente / cuando tú no estás–, cantado con la hondura abisal habitual en ella, se desdobla en múltiples bucles dentro de un magma psicodélico de, ufff…, subyugante belleza.

Soleá Morente, hija del cantaor, y Aurora Carbonell, su viuda, suman también su recuerdo a este imponente homenaje. La primera, paradoja, interpretando La estrella y doblando a Arias en la espeluznante Yo poeta decadente; la segunda, aportando el óleo que sirve como portada al disco, un rojo fuerte manchado en negro. Tan directo, tan potente, como la presencia de Morente en la memoria de quienes, en persona o por su obra, lo conocieron y estimaron. Gloria pues.

  • Agustín

    OLE!!!!!!!

  • angelo

    Pedazo de disco, lo he escuchado media docena de veces en esta semana y me pasma su respeto, su delicado equilibrio y su profundo misticismo. Gloria a Morente, a Lagartija y Los Planetas. Afortunados de haberse empapado de la sabiduría del Maestro.

  • duran

    deseando verlo en directo ,ya que me perdi la obra maestra de omega. morente genio entre todos ellos.

  • […] El próximo jueves 24 de mayo el Teatro Central de Sevilla acoge la presentación de los dos números especiales que la revista Boronía ha dedicado a la figura del desaparecido Enrique Morente, nombre capital en la música española de las últimas décadas, artífice en buena medida de la acepción contemporánea del flamenco y puente siempre abierto entre este género y otros lenguajes sonoros. De su acercamiento al rock, o del acercamiento de ciertos rockeros a su magisterio, dejan gozosa prueba obras como el monumental Omega; de su herencia entre estos últimos, discos como La leyenda del espacio de Los Planetas o el inspirado y sentido tributo rendido a su obra por éstos y por sus viejos y leales amigos de Lagartija Nick, el Homenaje a Enrique Morente de Los Evangelistas. […]

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