La embajada canaria

Blas Fernández | 7 de abril de 2016 a las 14:08

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“Todo esto tiene un artífice, Néstor Torrens, director del festival y hombre principal tras la idea, un artista multimedia y polifacético de aquí, de Tenerife. Quería hacer desde hace años un proyecto global que mezclara arte, música, performance, danza, poesía…”, explica Mladen Kurajica, de la banda canaria GAF, a propósito de Keroxen, un encuentro multidisciplinar que, después de seis ediciones, se ha convertido en un referente para quienes buscan festivales distintos, ajenos a los carteles clonados y proclives a las músicas de riesgo, ya vengan del rock, el jazz o la electrónica.

Hasta su mismo escenario resulta singular: un viejo tanque de queroseno reconvertido en centro de actividad cultural. “De hecho, el festival surgió a raíz de la posibilidad de hacer algo en un espacio como el tanque, que es brutal, de 50 metros de diámetro, dentro de la ciudad y dedicado precisamente a eso, el arte -dice Kurajica en calidad de coorganizador-. Se habían hecho exposiciones, proyecciones… Pero nunca un festival con continuidad a lo largo de los años. Comenzó como algo bastante rudimentario, más básico, sólo con música, pero con el tiempo se fue convirtiendo en lo que ahora es: un espacio que en sí mismo es una instalación y que une al programa musical artistas visuales, plásticos… Hay un poco de todo”.

Ese poco de todo aterriza este viernes en Sevilla en la primera fiesta que Keroxen organiza fuera de las islas, un pequeño muestrario de artistas canarios vinculados al festival y al sello discográfico que éste acaba de estrenar. “Forma parte de la idea de proyecto global -afirma-. No sólo estamos importando música de fuera de Canarias, sino también apostando por la local. Queremos exportar la que se produce aquí. Keroxen ya había llevado a cabo algunas acciones editoriales, fundamentalmente poemarios, pero creo que éste es el paso que tiene más sentido: mostrar lo que musicalmente sucede en las Islas Canarias. Queremos apostar por artistas afines a Keroxen y que tienen un sonido al gusto del festival; aprovechar las redes que el festival ha creado a lo largo de los años para exportar esta música. Y además, montar fiestas, como la de Sevilla o como otra que ya hicimos en Lanzarote, mover este concepto que combina artistas de Keroxen, danza, performance, visuales…”.

Samuel Aguilar acompañado por la bailarina Paloma Hurtado, Postman, TupperKing, Supreme Sax Ensemble y el propio Mladen tocando en solitario parte del repertorio de GAF (preparando ya nuevo disco para 2017) integran los directos de esta embajada canaria, a la que también se suman los visuales de Simone Marín y las sesiones tras los platos del británico D. Watts Riot (integrante de Fun-Da-Mental) y el sevillano Vidal Romero. Varios de ellos aparecen en la primere referencia del nuevo sello. “Es un recopilatorio con cinco artistas que publicarán álbum con nosotros a lo largo del próximo año, un obsequio a los asistentes a las fiestas que estamos montado -cuenta-. Los primeros discos individuales aparecerán en octubre, coincidiendo con la próxima edición de Keroxen”.

De las anteriores, a Mladen le cuesta elegir hitos. Y no resulta difícil entenderlo, teniendo en cuenta el exquisito gusto a la hora de confeccionar sus carteles. “Ufff… Han sido tantos… -piensa-. Supongo que a cada persona a la que le preguntes te dirá sus favoritos, pero yo recuerdo de manera especial el concierto del año pasado Rob Mazurek & São Paulo Underground, que fue espectacular, de los mejores que hemos visto; el de King Midas, para el que tuvimos que alquilar extra de sonido y que, cuando aquello empezó, hizo temblar el tanque; el de Pony Bravo, a los que había muchas ganas de ver, una auténtica rave, o los de Za!, que llevan cinco años viniendo al festival. Hay muchas cosas ahí que merecen ser recordadas”.

Apunte otra singularidad… A pesar primar la experimentación y ofertar músicas presuntamente ajenas a públicos amplios, Keroxen ha conseguido sobrevivir a otros festivales canarios que la crisis se llevó por delante. “Al principio, como todos los festivales aquí, dependíamos de las ayudas públicas -reconoce-. Hay que tener en cuenta que en Canarias, cualquier cosa que te propongas hacer, resulta siempre más difícil. Si quieres traer a un grupo de la península, cada de pasaje de avión de ida y vuelta son 300 euros. Con la crisis se fueron acabando los fondos y, sin ayudas, la mayoría de festivales canarios perdía dinero. Terminaron por desaparecer. Nosotros sobrevivimos cambiando el carácter gratuito inicial que tenía el festival y empezando a cobrar las entradas. El público reaccionó bien. Ha sido el apoyo de la gente lo que ha permitido que el proyecto siga siendo viable. Y para nosotros es un orgullo ver que, tras todo el trabajo de estos años, artistas de todo el mundo quiere venir a tocar a Keroxen”.

La fiesta de presentación del sello Keroxen se celebra este viernes en la Sala Malandar de Sevilla (Torneo, 43) a partir de las 22:00. Entradas a 4 y 8 euros.

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