“El mercado ha cambiado radicalmente: vuelven las canciones”

Blas Fernández | 16 de octubre de 2015 a las 5:00

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Anunciaron a finales del pasado julio su concierto de este viernes
en la fiesta de apertura de temporada del Teatro Central. Y menos de un mes después, cuando aún no había expirado agosto, las 700 entradas disponibles ya habían volado.

Se entiende tanta expectación: aunque hubo ocasión de ver a algunos de sus integrantes en varios de esos celebrados proyectos paralelos (Grupo de Expertos Solynive, Los Evangelistas…), Los Planetas no pisaban Sevilla desde 2010, cuando figuraron como cabezas de cartel del festival Territorios. “Las entradas para los pocos conciertos que hicimos antes del verano, en Granada, Bilbao, Madrid y Barcelona, también se agotaron muy rápido -dice J al otro lado del teléfono-. Habitualmente actuamos en sitios con más aforo o en festivales con muchísimo público. La movida fue que para tocar en Benicàssim nos exigieron que no lo hiciéramos antes en salas grandes. Pagaron bien, claro, pero con cláusula de exclusividad. Aunque tocar en sitios pequeños mola, eh… Tener al público cerca hace que ésos sean siempre los mejores conciertos, sin duda”.

A lo largo de 22 años de trayectoria, los que distan entre Medusa EP (1993) y las cuatro canciones de Dobles fatigas (2015), la banda granadina se convirtió en bastante más que uno de los escasos grupos supervivientes del indie español de los 90. Su influencia sigue vigente, aunque no guarde relación alguna con ese intrascendente pop con ínfulas que hoy suele usurpar la etiqueta. Bien al contrario, el de Los Planetas es un cancionero hercúleo que, amén de codificar un amplio sector de cierta memoria generacional, se instala por derecho propio en un puesto destacado de la historia del rock español. Eso explica, en buena medida, el interés por el retorno de la banda granadina, aunque J le quite algo de hierro al asunto. “Bueno, supongo que sientes satisfacción por el trabajo bien hecho -concede-. Siempre es agradecido que la gente lo reconozca. El público ha ido creciendo con el tiempo y ahora parece que tenemos más que nunca. Está bien, porque eso le da cierto sentido a lo que haces”.

Pero también cuenta, claro, la prolongada ausencia de la formación sobre los escenarios españoles, sobrevenida tras la gira de presentación de su último álbum hasta la fecha, Una ópera egipcia (2010). En ese periodo nacieron o crecieron las aventuras paralelas antes mencionadas. También otras, como Los Pilotos, el proyecto electrónico de Florent Muñoz y Banin Fraile, un nombre más en esa lista que junta y revuelve a Los Planetas en órbitas dispares. Como si, después de tantos años, se impusiera una desconexión, un replanteamiento o un reposo. “No. Lo que ocurre es que te vas liando con unas cosas y con otras -asegura J-. Hicimos el disco de Los Evangelistas, que fue una propuesta de Antonio Arias, los del Grupo de Expertos Solynieve… Son cosas que van surgiendo. Te metes en esos líos y vas dejando otras cosas de lado. Los Planetas requieren mucha concentración. Es un grupo mucho más… profesional. Mueve a mucha más gente. Y resulta más difícil poner las cosas en orden. Lo del Grupo de Expertos es algo más ligero, no tiene tanta parafernalia, es todo más sencillo”.

En realidad no lo es, sólo que ellos consiguen que lo parezca. En el periodo de oscurecimientos planetario, los Expertos, donde J coincide con otros músicos granadinos tan notables como Manu Ferrón, Víctor Lapido, Antonio Lomas y Miguel López, han facturado un hermoso segundo álbum (El eje de la tierra, 2012) y dos certeros epés (Colinas bermejas en 2014 y Lucro cesante este mismo año) que pulen y prolongan con auténtico brillo -dan buena prueba de ellos los recientes conciertos en el Monkey Week- su querencia por el folk-rock de aires sureños. El de aquí y el de allá. “Claro que hay mucho trabajo, está muy currado. Son músicos muy buenos y lo hacen todo muy bien. Pero quizás sea un rock más… estándar -aventura J-. Los Planetas son algo más complejo y con un sonido más peculiar, más difícil de conseguir”.

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Cuando ya flotaba la sensación de una desbandada sin reunión a corto plazo -apenas media decena de conciertos puntuales a lo largo de 2012 y 2013-, el pasado 2014 Los Planetas parecían emitir de nuevo verdaderas señales de vida con actuaciones en México, Perú, Argentina y España. El mecanismo volvía a ponerse en marcha, aunque el engranaje chirriara y las tensiones hicieran que Éric Jiménez desapareciera de los créditos durante una temporada. “La vida de un grupo es algo complicada, cinco personas entrelazadas… A veces pasan cosa que… -intenta explicar J-. Éric estuvo muy liado con la apertura de su bar en Granada. Nunca teníamos tiempo para juntarnos. Queríamos hacer cosas y no terminábamos de contactar con él, así que decidimos probar con otra gente. De hecho, no toca en Dobles fatigas… Todo se va enredando, así que tienes que encontrar la manera de que todo el mundo coincida en los mismos intereses y le vea a las cosas el mismo sentido”.

Afortunadamente las tensiones se disiparon: aunque no formara parte de la banda original, cuesta imaginarse hoy a Los Planetas sin su pegada. “Bueno, ya sabemos cómo es Éric como batería, un músico excepcional con un estilo muy marcado, con una forma de tocar muy suya, muy difícil de imitar. Nadie va sonar como él -considera J-. Pienso que a veces necesita comprometerse algo más, aunque también creo que ahora tiene un compromiso mayor que en otras épocas”.

Para sorpresa casi general, el esperado retorno no se concretó con el proverbial álbum, sino con el mencionado epé Dobles fatigas, publicado, cambio de discográfica mediante, por El Seguell del Primavera, el sello del festival Primavera Sound. “Es lo que hablábamos antes -dice J-. Es más fácil hacer coincidir a cinco personas para grabar cuatro canciones que para grabar diez. Un álbum requiere más tiempo, más organización, es algo más complejo. Un epé es algo sencillo. Y me resulta un formato muy interesante para estos tiempos de avalancha de información y nuevos lanzamientos. Ni siquiera yo tengo tiempo de escuchar todos los discos que me interesan. Creo que últimamente tendemos a coger las dos canciones que más nos gustan de cada disco y a meterlas en una lista de reproducción. Escuchar un LP, que es siempre un concepto más elaborado, es un ejercicio que requiere de mayor concentración”.

Sea por una u otra razón, la falta de un tiempo ocupado en proyectos paralelos o un replanteamiento de estrategia, es exactamente la misma fórmula empleada por el Grupo de Expertos Solynieve, con dos epés lanzados en un periodo de escasos meses. “El mercado ha cambiado radicalmente: vuelven las canciones, que tienen un efecto más rápido. Y en un álbum siempre van a estar más escondidas. Aunque la verdad -reconoce J- es que sólo teníamos seis nuevas, hechas durante los últimos años en ratos sueltos. Cogimos cuatro y decidimos sacar el epé, a ver qué pasaba. Tenemos tres nuevas más que ya están grabadas y ahora estamos mezclando, así que, seguramente, sacaremos otro epé”.

Junto a una rabiosa e inicial descarga -El duendecillo verde: se admiten apuestas sobre el destinatario de semejante bilis-, Dobles fatigas ofrece sendas incursiones en la faceta más lisérgica de Los Planetas -Motores de combustión y Estadística- y ahonda en ese cruce entre psicodelia y flamenco explorado con ahínco desde el monumental La leyenda del espacio (2007). Porque, para alegría de unos y escarnio de otros -incluidos puristas de antiguo y nuevo cuño-, versionan Heroína, la célebre bulería del desparecido cantaor jerezano Juan El Torta, con versos que algunos atribuían a Tabletom y otros, aún más despistados, a Extremoduro. Me estoy quitando / me estoy quitando / Sólo me meto de vez en cuando… “Es que esos versos no están en ningún disco, sino en una grabación antigua del Torta para Televisión Española, que fue de donde los sacamos nosotros”, aclara.

¿Y qué fue lo que les llamó la atención de aquella bulería? ¿Su temática? ¿Le veían a priori una lectura psicodélica? “Hombre, es una canción muy psicodélica. Es exactamente lo mismo que dicen Spaceman 3 en discos como The Perfect Prescription -alude J citando a uno de sus grupos de cabecera-. En serio, tienen letras que son prácticamente idénticas”.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 36)

Blas Fernández | 8 de octubre de 2015 a las 5:00

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En esta ocasión, El Podcast de La Ventana Pop repara en nuevas ediciones de grupos y solistas andaluces -Soleá Morente (ahí arriba, fotografiada por Pepe Villoslada), Holögrama, Le Parody, Tote King, M.O.R., Esplendor, El lobo en tu puerta, Santacruz…-, pero también en la siempre bienvenida reedición de títulos ya conocidos -Chencho Fernández, Furia, Niño de Elche…-. Muchos de ellos, además, pasarán a partir de mañana por la nueva edición del Monkey Week, auténtico festín sonoro para oídos indómitos.

Otras buenas noticias: la editorial granadina Ondas del Espacio se lanza, también, a la publicación de discos y anuncia para 2016 álbum de Éter; Antonio Arias presenta en su ciudad la doble edición en vinilo de Multiversos y, desde Sevilla, The Rosquettes hacen lo propio con Frothy Songs.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Soleá Morente: Todavía

2.-Antonio Arias: Sol de agua

3.-Éter: Cuerpos en órbita

4.-Holögrama: Embrace The Light

5.-Le Parody: Peligroso criminal

6.-Tote King: Robocordones

7.-Chencho Fernández: Radio Fun Club

8.-The Rosquettes: You Run Faster Than a Cow

9.-M.O.R.: Boooooom!!!

10.-Esplendor: Quédate

11.-Furia: Pushloop

12.-El lobo en tu puerta: I Don’t Lie

13.-Santacruz: Cuarenta por ciento

14.-Niño de Elche: Mercados

Recordando Nocturama

Blas Fernández | 5 de octubre de 2015 a las 12:16

Guadalupe Plata, Julieta Venegas, Tomasito, Christina Rosenvinge, Single, Crudo Pimento, Al Supersonic & The Teenagers, Freedonia, Hidrogenesse, Los Ganglios, Trisexual Band, Mi Capitán, Música Prepost, Tony Love, Pablo Und Destruktion, Reyes Estrada, Skinnyfinger, Stereofan, Surrounders, Tali Carreto… ¿Qué tienen en común? Fácil: todos ellos formaron parte de la programación de Nocturama Agosto, el ya veterano ciclo -once ediciones van desde que a la promotora La Suite se le ocurriera el invento- que hace algo menos calurosas las noches sevillanas en el Monasterio de la Cartuja.

Lo del vídeo de repaso parece ya una suerte de tradición -esperemos que también lo sea a partir de ahora contar con cartelistas de la enjundia de Manolo León-, que en esta ocasión ha corrido a cargo de La Maleta Creación Cultural. Búsquese. Igual se encuentra.

Una nueva vida para Dadá

Blas Fernández | 1 de octubre de 2015 a las 5:00

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Fue la primera y, ya por poco tiempo, única referencia editada hasta la fecha por Fun Club Records, el sello montado por la veterana sala de conciertos. Lo modesto de su difusión contrastó desde el minuto uno con aquello que atesoraba: una brillante colección de canciones de ésas que insuflan nueva vitalidad al rock en español. Palabra mayores como tales paulatinamente reconocidas por su público primigenio, por la prensa especializada y por un abigarrado entramado de rendidos blogs. Y en esta ocasión, a diferencia de tantas otras, saltó la liebre: la multinacional Warner ficha a su artífice, Chencho Fernández, y a través de su subsello DRO anuncia la reedición de Dadá estuvo aquí el próximo viernes 16, justo un año después de su publicación original.

“Ni sospechaba que fuera a ocurrir algo así, aunque de forma inconsciente seguro que lo deseaba –asegura Chencho–. No hay nada en este disco hecho con ese pensamiento, sino con mucha convicción e independientemente de la suerte que corriera. Pero, claro, de alguna forma deseaba que tuviera buena fortuna, que cuajara hasta el punto de poder seguir dedicándome a hacer música y hacerla en condiciones propicias. Y eso es lo que supone que el disco se reedite: un voto de confianza, un refrendo a lo que estoy haciendo que viene de quien considera que lo que hago le puede gustar a mucha más gente. Creo que honestidad artística y comercialidad están bien unidas en esta obra. Y no me equivoco en tanto en cuanto un sello discográfico potente también lo piensa. Resumiendo: no lo sospechaba, pero lo deseaba”.

chencho_lvp_2Conviene recordar que Chencho también puede presumir de veteranía. En activo desde comienzos de los 90, inició carrera en solitario tras la disolución de Sick Buzos, pero por una u otra razón su propuesta, registrada en trabajos sin edición comercial, no trascendió nunca más allá de los límites locales. Hasta que apareció Dadá. “¿Por qué ahora sí y antes no? No lo sé –confiesa–. Es como aquello de que la inspiración te pille trabajando. Trato de hacer lo mejor posible justo eso que quiero hacer. Soy exigente. Confío mucho en la materia prima. Si es sólida, transmite. Pero seguiré haciéndolo trascienda o no”.

El contrato con Warner añade a la reedición la grabación, al menos, de un álbum más, para el que Chencho pretende contar justo con el mismo equipo que hizo de Dadá estuvo aquí algo especial. Esto es, su imponente banda –los guitarrista Juano Azagra e Israel Diezma, el bajista Pablo Florencio y el baterista Manuel Martínez– y el productor Jordi Gil, cuyo mimo y celo quedó plasmado en cada una de las diez canciones del álbum. “Mi intención no puede ser otra –dice–. En gran medida, todos participaron de manera desinteresada, con confianza en el proyecto artístico más allá de los beneficios que pudiera llegar a dar. Todos están involucrados desde el principio porque creen en el tipo de canciones que hago. Fun Club intervino de manera providencial en un momento en el que no teníamos nada más allá de las canciones, sin saber cómo íbamos a divulgarlas, y siempre les estaré agradecido por ello. Y ahí estaba también Jordi, grabando el disco sin saber muy bien qué iba a ocurrir con él. Así que está claro que todos fueron cruciales en el artefacto sonoro que logramos”.

No obstante, la nueva vida de Dadá pospondrá, inevitablemente, la grabación de un próximo trabajo. “Bueno, depende de cómo vaya funcionando, evidentemente –comenta Chencho–. Me alegra que Dadá estuvo aquí tenga un mayor recorrido, porque creo que lo merece. Además, tendré más tiempo para que vayan germinando las nuevas canciones; más tiempo para componer y para buscar qué tipo de disco quiero hacer. En realidad, todo esto es un poco nuevo para mí. Es la mayor repercusión que ha tenido hasta el momento un trabajo mío. No sé cómo se recibirá lo siguiente. Pero, de forma natural, parece que Dadá requiere más espacio, más camino. Y se lo vamos a dar”.

Aunque aún está por comprobar hasta dónde llega el nuevo recorrido de Dadá, el mero anuncio de su reedición por parte de Warner supone un espaldarazo al músico frente a aquellos que consideraban su propuesta como estrictamente local, demasiado preñada de claves sevillanas para trascender límites geográficos concretos. Error: su localismo actuaba sólo como telón de fondo para escenas tan reconocibles como universales. “Bueno, supongo que si sigo viviendo aquí, mis canciones seguirán teniendo ese mismo tono –bromea–. En gran medida todo es autobiográfico, pero no tiene que serlo siempre. En este caso fue así porque eran canciones maceradas durante mucho tiempo, historias que tenía que contar. Suelo escribir sobre lo que me rodea, pero también puedo tirar de imaginación.En cualquier caso, me parece una feliz circunstancia que hablando desde lo local algo se entienda como universal”.

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Restan al menos dos claves más en el intento de explicar el soterrado crecimiento de Dadá estuvo aquí a lo largo del último año. La primera, su acercamiento a un canon de rock clásico fácilmente reconocible, en llamativa contraposición a la pulsión experimental de la que hicieron gala Sick Buzos. “Sí, entiendo que se pueda decir que es un disco clásico, pero en ese caso deberíamos definir clasicismo –matiza Chencho–, porque estamos hablando de conceptos de experimentación que llevan ya instalados en el rock 30 o 40 años. Si algo lleva 40 años siendo experimental, quizás ahí también se pueda hablar de clasicismo. ¿Si se trata de The Clash es menos clásico que si se trata de Creedence Clearwater Revival? Bueno, sólo hay diez años de diferencia… Son clásicos los dos. Pero sí, entiendo lo de las maneras clásicas o transitadas. Pienso que depende de cómo hayas mezclado y sacado todo lo que hay dentro de ti. Dejar traslucir influencias pero que al mismo tiempo suene a ti me parece una meta deseable. Y luego está tu elección. Yo entendí Dadá como un disco de debut, de eclosión. Había que fundar algo. Y prefiero hacerlo desde el clasicismo que desde la experimentación. Ya habrá tiempo de hacer lo contrario si surge la ocasión. Mi paleta es amplia”.

Segunda clave: sus letras. Tras comenzar componiendo en inglés, Chencho saltó al castellano y hoy cotiza al alza en la primera división de escritores de rock en español. “No me costó mucho dejar el inglés –afirma–. Creo que tiene que ver con la autoexigencia de la que hablaba antes. Me ha gustado siempre hacerlo en ambos idiomas. La manera de canalizarlo todo en los Buzos, de forma muy espontánea, era en inglés. Supongo que porque todas nuestras influencias directas venían de grupos que cantaban en esa lengua. Es un idioma que he llegado a dominar. No como un inglés, eso requiere que vivas durante muchos años, y de forma continuada, en un país de habla inglesa. Me podía haber quedado ahí, pero entiendo como algo muy directo la expresión artística a través de las canciones. Si vivo en España, tengo que hacerlo en castellano. De todos modos, creo que hoy la calidad de las letras es equiparable en el rock inglés y el rock en español. Por ejemplo, me gusta mucho el Grupo de Expertos Solynieve. Pero, claro, ellos juegan con ventaja: tienen a uno de los mejores escritores de canciones de España –apunta en referencia a J–. También me gusta mucho Miren Iza, de Tulsa… Ni siquiera tendríamos que irnos a las vacas sagradas, tipo Josele Santiago [Los Enemigos] o Jorge Martínez [Los Ilegales], o por supuesto Luque [Sr. Chinarro] o J [Los Planetas, GESYN]. Voy viendo a gente nueva que escribe muy bien. Yo he elegido hacerlo en castellano y me gustaría seguir desarrollándome así”.

*Las fotos que ilustran esta entrevista son obra de Carolina Cebrino.

Chencho Fernández actúa junto Grupo de Expertos Solynieve y Julio de la Rosa el próximo domingo 11 en el concierto de clausura del Monkey Week. Puede consultar el resto de fechas de su gira aquí.

“Me da igual lo que piensen los puristas”

Blas Fernández | 28 de septiembre de 2015 a las 5:00

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Aunque entre uno y otro figuren un álbum junto a su hermano Shotta (Héroe, 2012) y una sabrosa colección de descartes (El tratamiento regio, 2013), el rapero sevillano Tote King ha tardado cinco años en transitar el camino desde El lado oscuro de Gandhi hasta 78, el nuevo disco que Octubre, subsello de Sony, ponía en circulación el pasado viernes. A lo largo de todo ese tiempo han cambiado muchas cosas en el panorama del hip-hop. La más llamativa, quizás, haya sido la arrolladora irrupción del trap, ese rap con tratamiento electrónico en el que priman los subgraves abisales, las melodías sintetizadas y las voces tuneadas. No lo elude, aunque Tote, gran aficionado al baloncesto, siempre ha jugado bien a la contra.

-Abre uno el CD de 78 y lo primero que se encuentra es una cita del Libro del desasosiego de Fernando Pessoa, un párrafo que arranca “Si escribo lo que siento es porque así disminuyo la fiebre de sentir”. ¿Identificación? ¿Declaración de principios?

-Es identificación. Pessoa es otro de los descubrimientos que le debo a [Enrique] Vila-Matas, mi mentor literario durante los últimos siete u ocho años. Leo todo lo que recomienda. Para mí es un autor de referencia que llena sus textos de referencias a otros libros y películas.

-¿Ha llegado a conocer a Vila-Matas?

-Llevo mucho tiempo intentándolo. Un día me avisó mi madre de que iba a estar en Sevilla, en un encuentro digital en un periódico. En El tratamiento regio hay una canción en la que lo cito, lo nombro varias veces en el estribillo. Alguien se lo comentó y parece que la escuchó, porque en el encuentro le preguntaron por ella y contestó que sí, que la conocía. “Me fascina y la escucho siempre que quiero animarme a escribir”, dijo. Eso lo tengo guardado como un tesoro. Quiero conocerlo aunque sólo sea para que me diga qué tengo que leer durante los próximos diez años de mi vida.

-Usted fue de los primeros raperos españoles en utilizar una banda para sus directos. Sin embargo, por aquella época comentaba que no veía claro cómo trasladar eso al estudio de grabación. Y ahora, en 78, casi la mitad de los temas están grabados con músicos…

-Llevo mucho tiempo con el sueño de conseguir algo entre el rock y el rap. Y cuando digo rock, es rock, no indie-rock. Creo que ése es uno de los motivos por los que he tardado tanto en hacer este disco. La primera idea era hacerlo entero con banda. Le di muchas vueltas y estuve buscando gente. Pero es dificilísimo. Cuando estás maquetando las canciones, a la segunda o la tercera, te das cuenta de que los elementos son siempre los mismos: guitarra, batería, bajo y teclados. Puedes decir, “venga, quiero unos vientos”. Pero en el rock los vientos se meten como arreglos al final. Y yo los quiero ya. Cuando un productor de rap me manda un beat, ya viene arreglado, hecho casi al 90% tal cual va a quedar luego en el disco. Eso me da un subidón a la hora de escribir. Pero con la banda el subidón me duraba un tema o dos. Luego todo me sonaba igual. Lo que cambiaba era el ritmo: más rápido, más lento… Así que empecé a pensar que no era la mejor manera de hacerlo. Para que empieces a notar sensaciones diferentes entre tema y tema, la banda no puede ser guitarra, bajo, batería y teclados. Tiene que ser eso, los vientos… ¡Casi una orquesta! Y estar al servicio de la canción todos los días. No teníamos presupuesto para trabajar así. Es imposible. Aún estando en Sony, sólo era viable si prescindíamos de otras cosas que no quería dejar fuera. Así que decidimos quedarnos con lo que más nos gustaba de lo que habíamos hecho con la banda y utilizarlo como arreglos con los que luego trabajaron los productores.

-Es curioso, porque hubo un momento en el que parecía que el rap tiraba por ahí, y sin embargo el uso de banda real cotiza hoy a la baja…

-Totalmente. A menos que le des una estética de rap-metal a lo Rage Against The Machine… El problema es que luego se ha demostrado que como ellos no hay nadie. Fueron los mejores. Tocaban tan bien que aunque utilizaran siempre los mismos instrumentos conseguían que el disco no sonara igual. Ahora hay un tío en Washington que me interesa mucho, Wale, que tiene ya tres o cuatro discos y un sonido muy especial. Trabaja con un productor, Tone Price, muy metido en lo que llaman el DC Sound, el soul de la zona, con mucha percusión y vientos. Samplean y arreglan con vientos y con piano. Ese tipo de instrumentales es brutal. Pero bueno, Wale hizo un par de discos así y al tercero se metió en la moda del trap.

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-También usted tantea ese terreno en un par de cortes de este disco…

-Me gusta el trap, pero quería jugar a la contra. Sabía que si en lugar de dos temas me hacía medio disco de trap iba a resultar demasiado previsible. Así que pensé, “ahora que está todo el mundo con la electrónica, vamos a echarle valor y hacer un disco con banda”. No se pudo del todo, pero bueno, al menos la mitad.

-¿Ve el trap como una moda?

-No sé si será algo pasajero. Yo soy de los que admiran a Pxxr Gvng. Creo que son valientes y eso mola. Lo que ocurre es que somos muy cerrados, incluso muy racistas. Por ejemplo, me sorprenden las cosas que todavía hoy se siguen diciendo del reguetón. Al margen de lo que dure el trap, apoyo la iniciativa: ha conseguido que tengamos la sensación de que todo lo demás suena a vieja escuela.

-Las colaboraciones son moneda común en el rap, pero en 78 tira de músicos de otros géneros, como Andreas Lutz, de O’funk’illo, El Canijo de Jerez…

-Con este disco me he quitado algunas espinitas que tenía clavadas. Andreas es colega mío desde hace mucho tiempo y siempre ha estado ahí, entre el rap y el metal, y nunca habíamos hecho nada. Pero no sólo conmigo, tampoco con otra gente del rap sevillano. No sé por qué pasan estas cosas. También me ha ocurrido con Narco, por ejemplo. Me dije que en este disco no le iba a tener miedo a nada. No tengo 20 años, me da igual lo que piensen los puristas del rap, ya está bien.

-¿Y qué me cuenta de El Canijo en El premio pa ti?

-Es tremendo. Nos conocimos en el festival Alrumbo y estuvimos hablando, bebiendo y cantando canciones de Extremoduro. Esa energía y actitud que tiene es la que me mola: nada de postureo, nada de cara sería; todo el día alegría, todo el día con la guitarra. Tuve claro que tenía que trabajar con él. Hay gente que ya había probado a mezclar rap y flamenco, Sólo Los Solo, Haze, Payo Malo… Es la música de la tierra y ni las sampleamos ni la trabajamos mucho.

-Otro guiño aflamencado: usan un sample de Las Grecas en Robocordones, uno de los temas del disco producidos por DJ Rune, todo un descubrimiento.

-Es un superdotado. Es el DJ de mi hermano Shotta, un tío muy tímido que va a su bola, por eso estamos ahí apretándole para que se tire a la piscina. Lo hace todo y lo hace muy bien. Con los platos es una bestia. Pero es que luego se puso a producir instrumentales y en dos años hace cosas que cuando las escucho digo “pero si esto es brutal”. Le pedí hace tiempo a Griffi que me hiciera algo de ese rollo, quería recuperar ese punto que él tenía de la época de Sólo Los Solo, pero está en otra onda. Así que se lo pedí a Rune. Y lo consiguió. Es muy, muy bueno.

*Las fotos que ilustran esta entrevista son obra de María Mancipe.

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 35)

Blas Fernández | 24 de septiembre de 2015 a las 5:00

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Buena parte de los grupos que suenan en esta entrega del podcast tienen algo en común: participarán en la nueva e inminente edición del Monkey Week (del 9 al 11 de octubre en El Puerto de Santa María). Y muchos estrenan disco: MOR, The Magic Boooooom!!!; Holögrama, Magic Inside; El lobo en tu puerta, en la imagen, Grabaciones sumergidas 2015; Quentin Gas & Los Zíngaros, Big Sur; Hungry Butterfly, Herida de muerte

También de estreno se visten Le Parody, con su sorprendente Hondo, y Miraflores, arrojando pistas sobre su nuevo trabajo con un split single publicado por el sello mancuniano Sister 9. Por último, un par de directos recomendados: Hi Corea! y Cabezafuego.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-MOR: Bye Bye Earth

2.-MOR: My Copy

3.-Holögrama: Fire

4.-Holögrama: Levitation

5.-Miraflores: Happy Family

6.-El lobo en tu puerta: 17

7.-El lobo en tu puerta: Serena Williams

8.-Quentin Gas & Los Zíngaros: Big Sur I

9.-Quentin Gas & Los Zíngaros: Sentencia

10.-Le Parody & Gizmo Varillas: Summer Rain

11.-Le Parody: Hondo agujero

12.-Hungry Butterfly: Herida de muerte

13.-Hi Corea!: The Cave

14.-Cabezafuego: Camina conmigo

Más música para el Casino

Blas Fernández | 16 de septiembre de 2015 a las 13:20

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El ciclo Los jueves al Casino presentó en el Casino de la Exposición de Sevilla durante el pasado mes de mayo una ajustada pero interesante oferta de propuestas musicales y escénicas -por allí pasaron, entre otros, Víctor Coyote, Ajo (Mil Dolores Pequeños) y José Luis Ortiz Nuevo-. La experiencia resultó tan satisfactoria para los gestores del espacio -todos los espectáculos contaron con una nutrida audiencia- que deciden ahora repetir, de nuevo de la mano de la promotora La Suite, con Música en los Jardines del Casino, un nuevo programa, esta vez de carácter estrictamente musical, que ofrecerá cuatro conciertos de artistas nacionales, todos a partir de las 20:30 y con entrada libre hasta completar aforo.

Los encargados de iniciar el ciclo, este viernes, serán Crudo Pimento, singular dúo murciano integrado por Raúl Frutos e Inma Gómez al que pudimos ver recientemente en Nocturama. Autores de una música tan atractiva como bizarra, en la que se mezclan con desparpajo y naturalidad elementos folclóricos, del blues, el funk y el metal extremo, su arrolladora puesta en escena cuenta con el aliciente añadido de contemplar en vivo los instrumentos caseros construidos por Frutos. Hasta la fecha disponen de tres discos: el homónimo Crudo Pimento (2013), Descartes y dislates (del mismo año y en descarga gratuita vía Bandcamp) y Fania Helvete (2015), primer trabajo para el sello guerrillero Miel de Moscas (hogar de otras formaciones tan crudas y rudas como Perro, Gentemayor o Trepàt).

El segundo concierto, jueves 24, correrá a cargo del incombustible Javier Corcobado, en activo desde mediados de los 80, cuando irrumpió en la escena del rock nacional al frente de Mar Otra Vez. Previamente había militado en 429 Engaños, pero fue aquella otra banda madrileña la que situó en el mapa la contundencia de su descarnado lirismo, siempre a lomos de sacudidas eléctricas de alto voltaje. También en clave ruidista se movió en Demonios Tus Ojos, formación con la que transitó hacia el cambio de década antes de potenciar el elemento crooner, a menudo atormentado, y la fascinación por el bolero, tanto firmando con nombre propio o como indiscutible e inquieto líder en Corcobado y Los Chatarreros de Sangre y Cielo y Corcobado y Cría Cuervos. Su último trabajo hasta la fecha, editado este mismo año, es Los estertores de la democracia. Actualmente está embarcado en el proyecto colectivo Canción de amor de un día, un solo corte de… ¡24 horas de duración!

Ya en octubre, el jueves 1, llegará el turno en solitario del polifacético músico navarro Joseba Irazoki, enorme guitarrista invitado en múltiples y diversos proyectos -de Mikel Erentxun a Nacho Vegas pasando por los atómicos Atom Rhumba-, pero, sobre todo, autor de una sugerente discografía propia, cantada en euskera, que parece siempre pivotar en torno a las posibilidades de expansión expresiva de las seis cuerdas. Poso clasicista y vocación rupturista que hasta el momento corona el fenomenal Joseba Irazoki eta Lagunak (2014).

La guinda a Música en los Jardines del Casino la pondrá, el jueves 8, el también navarro Íñigo Cabezafuego. Antaño integrante de variadas bandas -entre ellas, oh, Atom Rhumba-, Cabezafuego firmó el pasado 2014 su primer trabajo en solitario, Camina conmigo (coeditado por el sello sevillano Happy Place Records), tan descacharrante en algunas de sus letras -Resaca de un bohemio, un clásico instantáneo, De niña a mujer…- como imponente y eficaz sobre las tablas.

Montgomery, rumbo a Corea

Blas Fernández | 13 de septiembre de 2015 a las 5:00

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Welcome to The Montgomery Experience!
, espectáculo ideado por el músico Miguel Marín junto a las coreógrafas Teresa Navarrete y María Cabeza de Vaca, vivió un sonado estreno en octubre del pasado 2014 como propuesta inaugural del Mes de Danza de Sevilla. Casi un año después, el montaje ha crecido –“Hemos incluido partes nuevas y hemos quitado otras que, con el tiempo, mirando bien el vídeo y hablando Teresa, María y yo, ya no nos encajaban”, apunta Marín– y prepara la presentación de su versión definitiva, el próximo 4 de diciembre en el Teatro Central. Pero antes, el 7 de octubre, se verá en Corea del Sur formando parte del cartel del Performing Arts Market in Seoul (PAMS), una de las ferias más importantes del sector para el mercado asiático.

“Creemos que tenemos bastantes posibilidades de vender el espectáculo –abunda Marín–. Ya hay interés en tener una reunión por parte de promotoras chinas y taiwanesas. No es un montaje de danza contemporánea al uso. Hace poco estuvimos inaugurando el festival Eufònic, en Tarragona, y fue un pelotazo. La gente se puso loquísima y salió a bailar al final. Fue un bolo espectacular, con una energía brutal y el público muy metido en la historia. Por eso creo que es un espectáculo muy vendible: un concierto coreografiado; una banda tocando en directo un repertorio contundente, con gancho, y con bailarines. No es un montaje conceptual para el que necesites estar muy metido en el tema de la danza contemporánea. No. Lo que te está contando te da ganas de bailar”.

En efecto, el concepto parece a priori tan sencillo como arrollador: una actuación articulada en torno al álbum It’s Happening de Montgomery –la banda con la que Marín volvió al rock y a su ciudad natal tras largo tiempo centrado en la producción de sutil música electrónica como Árbol– arropada por un cuerpo de baile. Sin embargo, detrás hay trabajo concienzudo y mucha experiencia. Junto a la de los bailarines, la acumulada por Marín en sus numerosas composiciones para coreógrafos europeos. Y el resultado salta tanto a la vista como al oído. “La del PAMS es una convocatoria abierta, pero nosotros no nos presentamos –explica–. Lo hizo la Federación Estatal de Compañías y Empresas de Danza (Feced), que presentó su catálogo de propuestas con espectáculos de toda España. Luego es una comisión del festival la que elige entre las ofertas llegadas de todo el mundo. Vieron los vídeos y nos escogieron. Ya digo que es un espectáculo muy potente, la música en directo tiene un empuje muy fuerte”.

montgomery_n2El tándem integrado por el grupo y la Compañía Teresa Navarrete será la primera presencia andaluza en la feria en sus 25 años de historia, empresa para la que han tenido que recabar apoyo de diversas entidades e instituciones: la Asociación Andaluza de Profesionales de la Danza, el Instituto de Comercio Exterior, de Acción Cultural, Feced… Aún así, “tendremos que poner dinero de nuestro bolsillo. Mover a 12 personas es complicado. Vamos todo el grupo más Bjort Runarsdottir, la chelista que toca conmigo en Árbol; llevamos a nuestros técnicos, Benito Jiménez y Marcos Muniz, que sustituirá a Javi Mora, y el cuerpo de baile: Nando Pérez, María Cabeza de Vaca, Laura Morales y Greta García Jonsson –las Hermanas Gestring–, Silvia Balbín… Teresa no puede venir porque tiene muchos compromisos en el Conservatorio”.

La nueva versión de Welcome to The Montgomery Experience! ha experimentado su proceso de pulido durante una semana de residencia, la última del pasado agosto, en el propio Teatro Central, lo que ha permitido a sus artífices ajustar con precisión el espectáculo al espacio que acogerá el reestreno. “Lo que tenemos planeado va a ser bastante bestia –dice Marín–. Vamos a cambiar parte de la disposición del graderío. El trabajo de Benito en la iluminación también es nuevo. Cuando lo presentamos en el Teatro Alameda, en el Mes de Danza, no dispuso ni de demasiado tiempo ni de demasiados medios. Además, la semana de residencia nos ha ayudado a crear una coreografía más definida. Hay música nueva y mayor interacción entre bailarines y músicos. Teníamos muchas ganas de meternos en eso. Cada vez me interesa más romper esa barrera entre músicos y bailarines: nosotros tocamos aquí y ellos bailan allí… No es que el músico tenga que ser en el espectáculo otro bailarín, pero sí otro intérprete. Eso lo está haciendo muy bien Niño de Elche. Creo que por eso están contando con él en tantas producciones: no sólo es un cantaor, es también un actor”.

¿Se corre el riesgo de que Welcome… termine fagocitando el trabajo de Montgomery como banda? “Creo que lo enriquece –considera–. Es más, igual me equivoco, pero hay gente que está descubriendo al grupo por el espectáculo. Nos ocurrió en Tarragona: había gente del mundillo musical, conocidos, que no tenía ni idea de la existencia de Montgomery; que pensaba que era un grupo creado para el espectáculo, parte de él. Se sorprendían de que hubiéramos sacado un disco. Pues sí: somos un grupo, tocamos en festivales y en lo que sale. Estoy tan vinculado al mundo de la danza que me pasan estas cosas. Ahora mismo estoy haciendo música para tres compañías. Antes me llamaban mucho de Inglaterra, ahora, también, de Eslovaquia, de Hungría… Hace poco estuve en Croacia… Espero que no me encasillen, porque también hago otras cosas. Ahora estoy con la banda sonora de una película de producción mexicana, Vive por mí, de Chema de la Peña. Queremos acabarla antes de final de año”.

Con un puñado de proyectos siempre en la recámara –2016 nos traerá un nuevo disco de Árbol– y una agenda apretada –el 18 de este mes estará en el CAS con Salón Otto, de la Compañía Teresa Navarrete; el 29 en la Feria Internacional de Teatro y Danza de Huesca con T.T.T.T.T.T., de la Compañia Guy Nader y María Campos; el 7 de octubre en Seúl; del 23 al 25 en el Mercat de Les Flors de Barcelona de nuevo con T.T.T.T.T.T., espectáculo que mediados de noviembre viajará el festival Moving Futures de Amsterdam; el 31 de octubre en el Teatro Echegaray de Málaga cerrando la gira de Salón Otto; el 4 de diciembre en Sevilla…– casi se explica la escasa, puntual presencia de Montgomery sobre los escenarios. “Hay temas nuevos hechos para el espectáculo que queremos grabar, pero creo que de momento sitúo a Montgomery como parte del montaje –confiesa–. Y estoy contento con que adquiera ese rol, porque… Verás, hace poco nos llamaron para inaugurar una nueva sala en Sevilla. Nos dijeron: No pagamos, pero os hacemos un vídeo. ¿Un vídeo? Pensé: Me lo das en un un pen o un CD y le digo a mi hija: Toma, es la comida de hoy. Es de risa”.

*Las fotos que ilustran la entrevista son obra de José Toro; los vídeos fueron realizados por Mes de Danza TV

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 34)

Blas Fernández | 10 de septiembre de 2015 a las 5:00

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Retomamos la actividad tras el paréntesis veraniego y abrimos temporada, la tercera ya, con el homenaje que diversos músicos andaluces rendirán este sábado día 12 a Rafael Amador, el que fuera mitad de Pata Negra. Más sobre música en directo… Se acerca la nueva edición del Monkey Week, que en esta ocasión acogerá en sus diversos y numerosos escenarios a formaciones como Niño de Elche, Chencho Fernández, Grupo de Expertos Solynieve, Holögrama -con nuevo inminente trabajo-, Tremolina -que además pasará por el festival El Alternador- y Gentemayor, entre muchas otras. Por otro lado, Los Planetas inaugurarán el nuevo curso en el Teatro Central de Sevilla -las entradas se agotaron hace semanas- y M. Ward y Howe Gelb pasearán su gira conjunta por el Palacio de Viana de Córdoba y el Teatro Quintero de la capital hispalense. No se vaya, aún hay más: Montgomery lleva Welcome to The Montgomery Experience hasta Seúl; Antonio Arias se embarca en una nueva aventura espacial con United Sound of Cosmos y, desde El Puerto de Santa María, M.O.R. pone también rumbo hacia el cielo con su primer álbum.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Pata Negra: Rock del Cayetano

2.-Niño de Elche: Estrategias de distracción

3.-Chencho Fernández: Este matrimonio no casa

4.-Grupo de Expertos Solynieve: No te olvidaré

5.-Holögrama: Sweet Breaking Dawn

6.-Tremolina: Remember We Are Strong

7.-Los Planetas: El duendecillo verde

8.-M. Ward: Watch The Show

9.-United Sound of Cosmos: Villafranca/Cebreros/New Norcia/Malargüe (también brilla la materia)

10.-Montgomery: You Know That Kind of Girl

11.-M.O.R.: Starship #9

12.-Gentemayor: …and Tato went for his brutal yellow cream

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 33)

Blas Fernández | 18 de junio de 2015 a las 5:00

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Llegamos al último programa de la temporada con el avance de varios discos andaluces que estarán disponibles a la vuelta del verano. Es el caso de los firmados por los gaditanos Gentemayor y Perlita, los malagueños Hungry Butterfly y los sevillanos Tremolina. Dedicamos también un tramo del podcast a tres recomendables referencias editadas al otro lado del Atlántico: Flora, de los colombianos Pedrina y Río; Mala madre, de la chilena Camila Moreno (en la imagen), y Quema Quema Quema, de los peruanos Kanaku y El Tigre (a los dos primeros se les podrá escuchar pronto en directo en España dentro del cartel del Festival Charco). Más conciertos: Pelo Mono y Holögrama en Sevilla; Santacruz en el Anfi-Rock Sound Festival y Chencho Fernández haciendo doblete en Isla Cristina y en el DV 2015 de Ronda.

¡Volvemos en septiembre!

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Pelo Mono: Apertura de ataúd en Re menor

2.-Tremolina: 70 Times Calypso

3.-Tremolina: Cold, So Cold

4.-Chencho Fernández: Si alguna vez mueres joven

5.-Santacruz: El milagro

6.-Pedrina y Río: Canción de Eli

7.-Pedrina y Río: Enamorada

8.-Camila Moreno: No parar de cerrar

9.-Camila Moreno: Libres y estúpidos

10.-Kanaku y El Tigre: Si te mueres mañana

11.-Gentemayor: Sex & Tobacco (Aina’s Way of Life)

12.-Perlita: Romance

13.-Hungry Butterfly: Un día especial

14.-Holögrama: In Your Head