Archivos para el tag ‘Arto Lindsay’

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 13)

Blas Fernández | 11 de septiembre de 2014 a las 5:00

En la imagen, I Am Dive. Foto: Elo Vázquez

En la imagen, I Am Dive. Foto: Elo Vázquez

Tras el merecido descanso estival, El Podcast de La Ventana Pop vuelve a la carga iniciando su segunda temporada con varias de las canciones de Bajo un cielo prehistórico, el álbum en homenaje a The Church, de inminente publicación, en el que un total de 29 bandas versionan algunas de las canciones más celebradas del grupo australiano. También avanzamos un par de cortes de Wolves, el flamante segundo álbum del dúo sevillano I Am Dive; reparamos en las últimas entregas de Arto Lindsay y Blonde Redhead y escuchamos a Hi Corea!, My Yellowstone, Royal Mail y O Sister!

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o, también, en la web de ScannerFM.

scannerfm_560

Tracklist

1.-The Church: Night of Light

2.-Suomo: Night of Light

3.-Santacruz: She Never Said

4.-Maga: Destination

5.-I Am Dive: Days Become Ages

6.-I Am Dive: The Lower You Fall

7.-Arto Lindsay: Illuminated

8.-Blonde Redhead: Mind to Be Had

9.-Blonde Redhead: Cat on Tin Roof

10.-Hi Corea!: Sacred Place

11.-My Yellowstone: The Distance

12.-Royal Mail: White Horses

13.-O Sister!: Raskayú

La poética del ruido

Blas Fernández | 7 de septiembre de 2014 a las 5:00

arto_cover_blogEncyclopedia of Arto. Arto Lindsay. Northern Spy Records. Rock / MPB / Experimental. CD / DD.

Aunque su último disco firmado con nombre propio, el fenomenal Salt, se publicó hace ya una década, Arthur Morgan Lindsay (Richmond, Virginia, 1953), conocido desde finales de los 70 en el ámbito musical como Arto Lindsay, no ha permanecido inactivo durante tan extenso periodo. De hecho, quien se haya enganchado a su carrera en cualquier momento de su dilatado y singular periplo –más de 40 años sobre las tablas desde la irrupción de DNA, santo y seña de la no wave neoyorquina glosada por Brian Eno– intuirá que, probablemente, inactividad y Lindsay son términos antagónicos.

Estadounidense criado en Brasil –llegó de la mano de sus padres misioneros siendo un niño y allí vivió luego la adolescencia bajo el influjo del tropicalismo–, Lindsay ha estado implicado a lo largo del tiempo en múltiples proyectos colectivos –con John Lurie en The Lounge Lizards y The Golden Palominos, con John Zorn en Locus Solus o con Peter Scherer como Ambitious Lovers, entre tantos otros–; ha sido solicitado como inspirado colaborador en trabajos de artistas afines –David Byrne, Laurie Anderson, Ryuichi Sakamoto, Animal Collective…– y también reclamado como productor por no pocos gigantes de la música popular brasileña –Caetano Veloso, Tom Zé, Gal Costa o Marisa Monte, por citar sólo unos pocos–.

Foto: Schorle

Foto: Schorle

Pero aun sin desmerecer el brillo de semejante hoja de servicios, no caben dudas de que allá donde el talento del músico cobra su dimensión más libre y desinhibida es en su propia discografía en solitario, si es es que se puede denominar así a un trabajo a menudo elaborado en compañía de gente como el citado Eno, Melvin Gibbs, Vinicius Cantuária, Marc Ribot, Naná Vasconcelos o Vernon Reid.

Es en esa faceta, la que comienza a tomar cuerpo en 1996 con Mundo civilizado y cuenta cinco títulos más hasta llegar al mencionado Salt, donde Lindsay mejor revela una permanente y fructífera tensión entre modos formales –la dulzura melódica asimilada en Brasil– y ánimo rupturista –éste desdoblado tanto en una vertiente ruidista, continuadora de la estética no wave, como otra muy atenta a la electrónica–.

Con Lindsay volcado ahora en proyectos dispares, pero aparentemente ajenos a la dinámica habitual de las grabaciones, el doble Encyclopedia of Arto, título tan ocurrente como ilustrativo, cumple a su vez una doble función. El primer volumen es un recopilatorio al uso que revisa de manera necesariamente parcial algunos de sus logros –la docena de cortes seleccionados repara de forma bastante equitativa en cada uno de esos seis discos–, canciones, todas, ya celebradas pos sus seguidores que, no obstante, funcionan como perfecta introducción para el neófito.

El segundo CD resulta, sin embargo, radicalmente distinto: Lindsay capturado en vivo en distintos directos, sin más compañía que su procesada guitarra de doce cuerdas, revisando con desnuda fiereza tanto material propio como ajeno –si ya costaba reconocer a Prince o Al Green en las versiones previas de estudio, aquí se transforman definitivamente en otra cosa–. Que no se asuste el recién llegado: atravesar semejante campo de minas tiene recompensa final.

Aquí le dejo una interesante promo al respecto rodada por Cesare Cicardini…

…y aquí uno de los cortes felizmente rescatados, The Prize, del casi homónimo Prize (1999).