Archivos para el tag ‘Beck’

Cosecha 2014

Blas Fernández | 28 de diciembre de 2014 a las 5:00

Repita conmigo: soy un oyente formado y me traen al pairo las listas de lo mejor del año que, con atosigante profusión, florecen cada Navidad en las publicaciones más diversas. Y en cualquier caso, si no se considera tal, el mero hecho de estar leyendo sobre música ya lo sitúa en un buen camino.

Si es lector asiduo, ya sabrá que en La Ventana Pop huimos ante la mera idea de sentar cátedra y establecer jerarquías en torno a un terreno tan amplio, definitivamente inabarcable, como el de la música pop de nuestra época. Hace años que preferimos recomendar hallazgos con el ánimo de compartirlos y, si hay consenso, de sancionar desde nuestra afición-adicción aquello que ya es de dominio público. En un intento de abrir el abanico, desde el pasado 2013 lo hacemos, además, pidiendo a varios compañeros de Redacción caracterizados por su filiación melómana una relación de títulos que, por una u otra razón, les han calado de manera especial. Algunos, inevitable y significativamente, se repiten.

Esa selección es, claro, la que sigue. A la que usted, si le place, puede sumarse en los comentarios. ¡Buena cosecha! Leer el resto del artículo »

El Podcast de La Ventana Pop (Programa 4)

Blas Fernández | 6 de marzo de 2014 a las 5:00

miraflores_blog

En esta ocasión El Podcast de La Ventana Pop para ScannerFM se detiene en algunos discos recientemente editados, como Morning Phase de Beck y La fiesta oscura de los granadinos Trepàt, y en un título con publicación prevista para primavera, el arrollador e intenso álbum homónimo de los sevillanos Miraflores. También hablamos de conciertos y ello nos da pie a escuchar canciones de Pájaro, Pájaro Jack, Sr. Chinarro, Damien Jurado, Neil Halstead y Violent Femmes.

Como siempre, puede escuchar el programa en el reproductor situado bajo estas líneas o en la web de ScannerFM.

scannerfm_logo

Tracklist

1.-Beck: Heart Is a Drum

2.-Beck: Blackbird Chain

3.-Miraflores: Right Now

4.-Miraflores: Drowning by Stars

5.-Trepàt: Martirio

6.-Trepàt: Transmediterránea

7.-Pájaro: Las criaturas II

8.-Pájaro Jack: El frente polar

9.-Sr. Chinarro: Los amores reñidos

10.-Damien Jurado: Silver Timothy

11.-Neil Halstead: Seasons

12.-Violent Femmes: Blister in The Sun

Algunos enlaces…

Reseña de Morning Phase.

Lilifest

Entrevista con Pájaro a propósito de la edición de Santa Leone (2012).

Entrevista con Sr. Chinarro a propósito de la edición de Enhorabuena a los cuatro (2013).

Luminosa la mañana

Blas Fernández | 23 de febrero de 2014 a las 5:00

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morning_phase_coverMorning Phase. Beck. Capitol. Rock. CD / LP / DD

Ahora que parece que Sea Change (2002) gozó siempre de la consideración de obra magna en la trayectoria de Beck, cabe recordar que, bien al contrario, buena parte de la crítica se precipitó en su día al defenestrarlo, presentándolo como la prueba palpable de una supuesta pérdida de pulso creativo en la que la originalidad de su deslumbrante primera etapa –aquel arrebatado, contagioso y marciano aire festivo de títulos como Mellow Gold (1994), Odelay (1996), Mutations (1998) y Midnite Vultures (1999)– daba paso a una aparente rendición frente a cierto clasicismo rock tan propio de la Costa Oeste de Estados Unidos. La fiesta acababa y tras ella quedaba una hermosa y resignada desolación, un calmo y orquestado repertorio que esquivaba cualquier atisbo freak previamente celebrado para empaparse en una tradición cuyas fuentes, de Neil Young a Nick Drake, resultaban tan obvias como vivificantes.

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¿Qué sabe usted de Provo?

Blas Fernández | 5 de enero de 2012 a las 8:40

Foto: Nathaniel Ray

The Moth & The Flame. The Moth & The Flame. Autoedición. Rock. CD

Por cortesía de Wikipedia, unos breves apuntes sociogeográficos para ubicarnos. Provo es la segunda ciudad por población del estado de Utah, en el medio oeste norteamericano, apenas conocido entre nosotros por haber albergado unas olimpiadas de invierno en su capital, Salt Lake City, y, sobre todo, por ser el centro de operaciones de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. O sea, los mormones.

Situada a 1.397 metros de altura sobre el nivel del mar, en la cadena urbana conocida como Wasatch Front, apenas cuenta con poco más de 112.000 habitantes, en torno a 34.000 de los cuales son estudiantes de la Brigham Young University, universidad privada directamente vinculada a la iglesia predominante en el estado. Ésta, a su vez, dispone en la localidad de su Missionary Training Center, centro del que salen, dispuestos a evangelizarnos, esos chicos con corbata negra, camisa blanca de mangas cortas y etiqueta identificativa en el pecho que tanto sudan luego durante el tórrido verano andaluz.

El porcentaje de su población estudiantil, un dato siempre significativo a la hora de baremar ciudades en términos de música pop, podría inducirnos a engaño (o no): habida cuenta de los rígidos preceptos mormones, la Brigham Young, vuelve a señalar Wikipedia, es considerada “la universidad más sobria de Estados Unidos”. Un terreno, podría intuirse a priori, poco propicio para la manifestación de determinadas sensibilidades artísticas.

De tan singular paisaje, sin embargo, proviene The Moth & The Flame, grupo comandado por Brandon Robbins (voz y guitarra) y Mark Garbett (teclados y voz), que a mediados del pasado mes de noviembre debutó con un álbum de título homónimo y autoeditado, sorprendente no tanto ya por su lugar de origen –al fin y al cabo, puede que eso sólo sea folclore– como por su esplendorosa, compacta y emotiva colección de canciones.

Con evidentes y reconocidas referencias en Radiohead –en concreto, los anteriores a Kid A–, no pocos ecos también del Beck más calmado –el de Sea Changes, claro– y algo de la natural solemnidad –será el paisaje, en su caso– que adornó al inolvidable Grace de Jeff Buckley, The Moth & The Flame es uno de esos discos inesperados que acaban por fijarse en la atención a consecuencia de la insistente curiosidad que su contenido provoca. Quiénes son, de dónde vienen y todo lo demás.

Y así, uno descubre que, poco después de un año en activo, el dúo, flanqueado en directo por otros músicos de apoyo –entre ellos, el propio productor del álbum, Nate Pyfer– se saca de la chistera, y casi podríamos decir que de la nada, un debut impecable, por momentos conmovedor, que no cuenta con versión oficial en descarga digital porque Robbins y Garbett consideran que una portada como dios manda; la totalidad del diseño del envoltorio; el envoltorio de la música en sí, es parte ineludible del artefacto artístico que nos proponen.

Y así, uno entonces piensa, con evidente riesgo de equivocarse, que quizás en Provo la modernidad es otra cosa, y que la misma distancia que en lo sonoro separa al grupo de una a veces asfixiante cercanía a la actualidad es la que le permite crear un trabajo con tan evidentes y convencidas pretensiones sin siquiera rozar la grandilocuencia, el vacío.

Aunque de momento sólo se puede comprar en formato físico, si así lo desea, a través de la web del grupo –otro ejemplo en sí mismo del ajustado uso que la banda hace del diseño–, The Moth & The Flame puede escucharse íntegro vía soundcloud en la misma dirección. Ésa es sin duda la mejor manera posible de comprobar si canciones como la sobrecogedora Entitled, pese a sus deudas con OK Computer, o la inicial y contundente Maker son de ésas que también a usted le sacuden el cerebro.

Ahí le dejo el clip de Lullaby II, registrado unos meses antes de la aparición del álbum en un paisaje glacial (como Provo en invierno, imagino).

http://vimeo.com/24042544

Charlotte y compañí­a (Beck)

Blas Fernández | 26 de enero de 2010 a las 10:51

Foto: Sylvie Lancrenon

Foto: Sylvie Lancrenon

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IRM. Charlotte Gainsbourg. Elektra. Rock / Pop. CD

Más anguloso y denso que su predecesor, esa pequeña delicia titulada 5.55 pergeñada junto a un amplio plantel de compositores, en IRM la Gainsbourg apuesta por dejar la autoría y la producción en manos de Beck. Éste parece, por momentos, jugar a conectar con algunas de las últimas tendencias del (no tan) underground norteamericano -las percusiones tribalistas de la homónima IRM-, mientras que en otras ocasiones tira de su propio y personal sello -Le Chat Du Café Des Artistes- o deja vía libre a la dulzura de la intérprete -In The End-. Otra delicia pues, pero muy, muy oscura.

Ahí les dejo el clip de Heaven Can Wait