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El Podcast de La Ventana Pop (Programa 6)

Blas Fernández | 3 de abril de 2014 a las 5:00

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En esta nueva entrega del Podcast de La Ventana Pop hay tiempo para hablar de libros sobre música -como el imponente volumen que firma la periodista granadina Sagrario Luna, Fela Kuti. Espíritu indómito (Editorial Milenio)-, libros de músicos -Remate y su Suelo estar (Editorial Pájaro), coincidente con su nuevo álbum, Nelson es perfecto- y revistas especiales y especializadas como Boronía, a punto de echar el cierre con un número final titulado Te lo juro por la crisis que aún busca financiación.

También hay espacio para festivales, como el audiovisuales Zemos98, que en su XVI edición incluye la ya habitual sección de conciertos, y el Anfi-Rock de Isla Cristina, con un cartel cargado de interesantes propuestas, en su mayoría nacionales.

Y suena más música, claro, ya sea relacionada con conciertos inminentes en diversos puntos de Andalucía -Guadalupe Plata, Howe Gelb, Algunos Hombres, Lapido…-, con discos recién editados -Dean Wareham- o con otros por salir -el recopilatorio en homenaje a Los Planetas justo en el XX aniversario de la edición de Super 8-.

Como siempre, puede escuchar el podcast en el reproductor situado bajo estas líneas o a través de la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Eskorzo: Roforofo Fight

2.-Remate: Maestro

3.-Fernando Vacas: Boronía sinfonía crítica

4.-Antropoloops: Twin Chegança

5.-Guadalupe Plata: Oh My Bey

6.-Rusty River: Wetheart

7.-Sick Buzos: Watch Out Meredith

8.-Dean Wareham: Holding Pattern

9.-Howe Gelb: Vortexas

10.-Algunos Hombres: Rosabel

11.-Lapido: La ciudad que nunca existió

12: Los Planetas: De viaje

Un cuento espacial (y especial)

Blas Fernández | 23 de enero de 2013 a las 19:22

“Yo tengo ahora 23 años, Blanca tiene 27 e Isa 15. El niño siempre se lleva dentro, pero sí, ha pasado el tiempo, y hemos crecido”. Al otro lado del teléfono, Macarena, una de las tres componentes visibles de Prin’ La La’, reconoce lo obvio: las integrantes del grupo cordobés, unidas por lazos de sangre, ya no son esas niñas que tanto llamaron la atención precisamente por serlo cuando publicaron en 2003 un EP de debut inequívocamente dirigido a un público adulto. Pero Esto es Prin’ La La’ (2007), el primer álbum de la formación, mostraba ya cualidades desligables en su atractivo de la llamativa juventud de las intérpretes.

Tras ese pop naíf con confesa vocación de cuento de hadas se agazapa la silueta de Fernando Vacas, músico superviviente de la eclosión del indie español en los 90, entonces al frente de Flow, y productor de propuestas variopintas, de Russian Red a La Negra. El mismo hombre, cómo no, que organiza la escena en Un nuevo orden, segundo álbum del grupo, con presentación especial (y espacial) este sábado en la sala B del Teatro Central de Sevilla tras su paso en diciembre por el Góngora cordobés.

“No seguimos las normas habituales de ningún mercado a la hora de sacar un disco -dice Vacas del largo lapso transcurrido desde el primer álbum-. Realmente, desde que empezamos a montar el proyecto Prin’ La La’ hasta que salió el primer disco pasaron unos tres años. Escribíamos las canciones, las montábamos, las ensayábamos… Desde que sacamos el disco en 2007 hasta que dejamos de tocarlo en directo pasaron tres años. O sea, que realmente comenzamos con Un nuevo orden en 2010. Han sido sólo dos años de preparación. Todos teníamos muchas ganas de sacar algo nuevo, pero ha sido además una época de muchos cambios personales, cada uno con su vida. Y yo tampoco me he portado demasiado bien, porque he estado trabajando con Howe Gelb, con Raimundo Amador, con Flow, con María de Medeiros, con La Negra… Así que no he parado y ellas han estado cruzadas de brazos esperando a que les diera el pistoletazo de salida”.

Los cambios personales afectaron al propio grupo, que vivió el abandono de María y su sustitución por Blanca. Pero la alteración en la alineación apenas supone nada en comparación con la verdadera mutación, una ambición en los presupuestos estéticos de partida y en la ejecución del resultado que pasan quizás por convertir a Un nuevo orden en uno de los discos nacionales mejor producidos de la pasada temporada. “Sí, claro, intenté que la producción fuera más elaborada que en el disco anterior -cuenta Fernando-. Teníamos el estudio Eureka a nuestra disposición y bastante tiempo para grabar y producir, así que intenté hacer lo que realmente me apetecía”.

El estudio Eureka, propiedad del propio Vacas, es el centro neurálgico del sello discográfico homónimo, una factoría que permite el trabajo a la antigua usanza -“En nuestro caso, tanto los compositores como el productor, el grupo y el sello son la misma cosa”- en tiempos de producciones de guerrilla. “El mercado me la trae al fresco -insiste Fernando-. Me caracterizo por meterme en proyectos que parecen imposibles, y lo que me apetecía era explayarme. Del principio al final lo que me preocupa es la obra”.

Vacas se involucra e involucra a una larguísima lista de colaboradores, responsables desde los arreglos de algunos pasajes ciertamente majestuosos del álbum. Y todo ello, se reitera, en época de abaratamiento general de costes. “Todo el dinero que he ido ganando, como compositor y como productor lo he dedicado a la música, lo he reinvertido. Además de eso -bromea-, hice un máster de hipnotismo con Uri Geller, y así al final la gente no se acuerda de que grabó eso…”. ¿Insinúa que no cobraron? “No, no te creas, al final todos se lo cobran”.

De la antigua usanza rescata también Un nuevo orden su coartada conceptual, un argumento con tintes de ciencia ficción que sirve como pretexto: las tres componentes de Prin’ La Lá son abducidas por extraterrestres y confinadas en una nave espacial; mientras, el tiempo, corre deprisa en la Tierra. “Hay un disco de David Bowie que está en el origen de la idea -reconoce Fernando en presumible alusión a The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars-. Curiosamente, yo he escuchado poco a Bowie, pero no sé por qué se me metió en la cabeza hace unos cinco años. Cuando hace dos nos sentamos a la mesa redonda que tengo en casa, heredada de mis abuelos, empezamos a inventar. Les conté la idea, que quería hacer algo así, y con lápiz y papel cada uno comenzó a escribir y a dibujar. Fue Isa quien se inventó que la secuestraban unas entidades de otro planeta. Durante ese tiempo sucedían un montón de cosas en la Tierra, pero también a ellas mismas en la nave en la que estaban secuestradas”.

Pero amén de Bowie y de la propia marca de la casa, en Un nuevo orden se aprecian además otros ecos. Entre ellos, por su voluntad de encantamiento… “¿Joanna Newsom? No, la verdad es que no la he escuchado”, reconoce Macarena. Vacas no puede decir lo mismo. “Hombre, seguro que se parece más a Joanna Newsom que a Isabel Pantoja”, ríe. Luego asiente. “Desde el principio ése fue el objetivo de Prin’ La Lá -explica-, meter al oyente en un cuento, en un bosque en el que los árboles hablaran… Cuando sacamos el primer disco una amiga me regaló el segundo álbum de Newsom, Ys, y sí, puede tener sus toques. Pero ojo, que si te paras a pensarlo, en ese disco, además de que ella sea una artistaza, están Van Dyke Parks en los arreglos, Steve Albini como ingeniero y Jim O’Rourke en la producción. Parecía que era ella sola con el arpa, pero no”.

Donde coinciden las cordobesas con la norteamericana es precisamente en esa inclinación por lo onírico, por una hipotética magia ya sólo posible desde la imaginación o la consciencia voluntariamente adormecida. Porque el tiempo corre, en la Tierra y en las naves espaciales. “Antes, incluso con el primer disco, no dejaba de ser un juego -recuerda Macarena-. Ahora, aunque sigue siendo una forma de divertirme, de pasarlo bien, me lo tomo más en serio”.

“Creo que son conscientes de que forman un grupo desde hace muy poco tiempo, un par de semanas -interviene Vacas con su proverbial buen humor-. Y además, también se han dado cuenta de que forman parte de una secta…”. ¿Cómo? “Sí, la secta de la Flor Espantapájaros”, dice Macarena. Explíquense… “No podemos -bromea Fernando-. La primera regla de la secta de la Flor Espantapájaros es que sólo se puede hablar de ella delante de velas encendidas”.

Aunque el oyente encontrará explicaciones al respecto en la larga y delirante pista oculta que cierra Un nuevo orden, lo cierto es que Fernando infringe la norma cuando se le pregunta por la presentación del álbum en Sevilla, esa ocasión especial (y espacial) antes referida en la que Prin’ La La’ contará con la inestimable ayuda de la orden. “La Flor Espantapájaros es un colectivo de artistas que se pone al servicio de Prin’ La La’ para recrear en el escenario una nave espacial. José Helguera hace la iluminación; Antonio Estrada, que está nominado a los Goya por la dirección de arte de Grupo 7 y que también participó en Carmina o revienta, ha hecho los telones; Ana Roncero dirige el espectáculo. Y Colin Arthur ha hecho los efectos especiales”.

Eh, un momento. ¿También hay efectos especiales. “Sí, llevamos un año trabajando con un señor que le hizo a Stanley Kubrick efectos para 2001: Una odisea en el espacio. Y ha hecho tres que aparecen durante el concierto. Arthur fue como invitado al festival Eutopía de Córdoba para impartir un curso de cortometrajes y efectos especiales. Contactó con un amigo mío que hace teatro, se hicieron amigos y colaboraron en un proyecto. Fue este amigo quien me contó que lo conocía y que vivía en España, a las afueras de Madrid. Nos presentamos en su casa y, después de tres visitas, conseguimos que ideara los efectos. Que la verdad, son alucinantes”.

Prin’ La La’ presenta Un nuevo orden el próximo sábado 26 en la sala B del Teatro Central de Sevilla. Entradas a 12 euros en venta anticipada y 15 euros en taquilla.

Cimientos sólidos, raí­ces profundas

Blas Fernández | 28 de mayo de 2010 a las 8:49

Raimundo Amador y Howe Gelb, en la Posada del Potro de Córdoba. / Foto: Barrionuevo

Raimundo Amador y Howe Gelb, en la Posada del Potro de Córdoba. / Foto: Barrionuevo

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Alegrías. Howe Gelb & A Band of Gypsies Eureka. Rock. CD

Tras un largo proceso de elaboración -comandado durante cuatro años por Fernando Vacas en calidad de productor- y las lógicas expectativas levantadas con la mera enunciación del proyecto -¿Howe Gelb con una banda de músicos flamencos? ¿Ein?-, Alegrías confirma la puntería del hombre de Giant Sand, quien hace tiempo viene experimentando cruces fundamentados en el conocimiento sólido de los cimientos genéricos. Que nadie espere aquí fusiones fáciles ni, por contra, suntuosas. Gelb se apropia de sonoridades jondas -y del talento de Raimundo Amador- para imbricarlas en su propio y conocido discurso, por momentos hilarante -The Ballad of Lole y Manuel- y siempre seductor -Uneven Light of Day-.

Aquí tienen ese mismo tema en una toma realizada el pasado miércoles durante la presentación del disco en Córdoba…

El disco de autor de Fernando Vacas

Blas Fernández | 16 de abril de 2009 a las 9:39

ECHO EN MÉXICO. Flow. Eureka. Pop. CD

Embarcado durante largo tiempo en trabajos de producción –Prin’ La Lá, Russian Red o el esperado proyecto conjunto de Howe Gelb y Raimundo Amador–, Fernando Vacas encuentra espacio y ganas para resucitar a Flow –sólo queda él–, largarse a México y grabar junto a músicos locales el que bien pudiera pasar por el disco pop más clasicista de la banda –o marca– cordobesa. Y no lo es sólo, desde luego, por la apropiación del Victoria de The Kinks, aunque sea uno de los modelos posibles para este álbum de autor, de los que requieren su tiempo.

Por cierto: Eureka ha convocado un concurso de remezclas sobre tres cortes del disco. Más información y descargas aquí.