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El Podcast de La Ventana Pop (Programa 11)

Blas Fernández | 12 de junio de 2014 a las 5:00

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En nuestro nuevo programa revisamos los primeros nombres y novedades anunciados para la VI edición del Monkey Week, que se celebrará en El Puerto de Santa María del 10 al 12 del próximo mes de octubre. Escuchamos al costarricense Umbra Sum y hablamos de Bass Culture, el imponente y ya clásico libro de Lloyd Bradley en torno a la historia de la música jamaicana, recientemente publicado en España.

Apuntamos conciertos de Las Buenas Noches, León Benavente -partícipes del largo cartel del Anfi-Rock de Isla Cristina-, Grupo de Expertos Solynieve -anunciados para el festival Sierra Nevada por Todo lo Alto- y Tarik y La Fábrica de Colores -celebrando el 25 aniversario de su primer álbum-.

Seguimos, cómo no, Recordando a Triana a través de ese álbum homenaje con edición prevista para el próximo día 24 y, finalmente, reparamos en las reediciones de algunos de sus discos más señalados que Los Marañones proponen vía bandcamp.

Como siempre, puede escuchar El Podcast de La Ventana Pop en el reproductor bajo estas líneas o en la web de ScannerFM.

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Tracklist

1.-Perro: La reina de Inglaterra

2.-Maria Rodés: Tengo miedo

3.-Forest Swords: Irby Tremor

4.-Dorian Wood: La cara infinita

5.-Umbra Sum: Años como flores

6.-Niney The Observer: Blood and Fire

7.-Desmond Dekker: Israelites

8.-Las Buenas Noches: La red eléctrica

9.-León Benavente: Estado provisional

10.-Tarik y La Fábrica de Colores: Entonces por qué

11.-Grupo de Expertos Solynieve: Ola de calor

12.-J: Recuerdos de una noche

13.-Noni y Ale: Una noche de amor desesperada

14.-Los Marañones: El final

La extraña familia (o el orgullo de Murcia)

Blas Fernández | 31 de marzo de 2009 a las 12:36

Hace unos meses me escribió Román García, bajista de Los Marañones, para contarme que se había alegrado de descubrir este blog y de recuperar el contacto que habíamos perdido durante años. El grupo murciano fue durante mucho tiempo, desde que los conocí a finales de los 80 con el minielepé Experiencia negra, una de mis bandas españolas favoritas, una formación de rock clásico con una más que evidente querencia por el rhythm&blues que, no obstante, sumaba otros referentes igualmente históricos -swing, soul, blues- para facturar un combinado pop al que la singular voz de Miguel Bañón, y su certera guitarra, dotaron siempre de una personalidad distinguible.

Todo eso quedó patente en discos tan recomendables como Quiero bailar agarrao (1992) o La revolución (1994), y siguió y siguió demostrándose, al margen de modas y corrientes, en los títulos posteriores que, a trancas y barrancas, Los Marañones consiguieron seguir editando: Matando el tiempo (1997), Shangri-La (1999) o El mundo al revés (2004).

El correo de Román también me alegró a mí. Y doblemente. Primero porque me hizo recordar muy buenos momentos -conciertos, entrevistas y una escapada al BAM barcelonés en 1994, incluida noche de juerga con sentencia de Miguel a costa de la densidad de la cerveza Voll-Damm que, no sé por qué, se quedó en mi memoria: “Te tomas dos de ésas y es como si ya hubieras cenado”-; segundo porque tras el mensaje electrónico llegaron, a los pocos días, los más recientes discos del grupo, entre ellos el recopilatorio Las aventuras de Los Marañones y su último trabajo en estudio, Extraña familia, ambos editados en 2007.

Dado el descontrol que me acompaña -Descontrol camina conmigo-, este último ha estado semanas en la otras veces citada pila de escuchas pendientes -para que se hagan una idea, Camerismo llevaba días cantándome las alabanzas del álbum de Fever Ray e incluso me lo pasó en MP3, y luego resultó que sí, que también estaba en la pila…-, hasta que le llegó el turno y, uff, discazo…

Son Los Marañones de siempre, y eso también me maravilla. Son esos tipos que llevan música por sangre y siguen a lo suyo: hacer canciones estupendas. Para muestra les dejo este botón, un corte que llevó días escuchando a saco intentando desvelar qué es lo que más me cautiva de él, si la sutil mezcla de bolero, country, swing y pop o el nostálgico romanticismo de su hermosa letra. Ahí tienen Ojos verdes…


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