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Lucky man

Blas Fernández | 26 de octubre de 2011 a las 14:43

Antonio Ibáñez Pielfort, ganador del concurso en torno al vigésimo aniversario de la publicación original del Nevermind de Nirvana que hicimos en La Ventana Pop, feliz y contento con su Superdeluxe Edition. ¡Que lo disfrutes! Y, de nuevo, gracias a todos los participantes.

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‘Nevermind': Y los ganadores son…

Blas Fernández | 21 de octubre de 2011 a las 18:41

Como ya sabrán los habituales, el pasado 3 de octubre pusimos en marcha en La Ventana Pop el concurso Nevermind Superdeluxe. Coincidiendo con el vigésimo aniversario de la publicación original del célebre álbum de Nirvana, el portal de ventas en internet PriceMinister nos ofreció la oportunidad de regalar entre los lectores del blog varias copias en ediciones especiales. En concreto, eran tres de la Deluxe Edition (CD Doble) y una, el premio gordo, de la Superdeluxe Edition (4 CDs+DVD+Libro en una bonita caja).

Lejos de realizar un concurso al uso (¿Como se llamaba la tata de Kurt Cobain? ¿Qué marca de cereales consumió éste durante su primer desayuno semisólido?), y teniendo en cuenta el impacto de aquel título y su onda expansiva durante varias generaciones, preferimos apelar a los recuerdos, a las emociones provocadas por su primera escucha, ya se hubiera producido ésta en las fechas cercanas a su edición o durante los últimos veinte años.

La apuesta tenía sus riesgos para el concursante, pues dejaba en manos del jurado (subjetivo, como todos) la elección de los ganadores. Jesús Ollero, jefe de información de Joly Digital; Paco Camero, redactor de Cultura de Diario de Sevilla, y un servidor hemos leído con detalle y detenimiento los muchos comentarios enviados. Y nuestra elección es la siguiente:

El cofre Superdeluxe (4 CDs+DVD+Libro) se lo lleva Antonio Ibáñez Pielfort por el comentario publicado el pasado 17 de octubre de 2011 a la 1:33 pm. Y que es el siguiente…

Huele a espíritu de adolescente, a juventud sónica, a club de fans de quinceañeros, a árboles gritando, fanzines en blanco negro, mujeres violentas, a caballos locos, sindicatos del sueño, huele a terciopelo subterráneo, a vaselina, a jóvenes dinosaurios, a la imaginaria familia punk autobautizada como ramone, a horas de local de ensayo, a iguanas, a vinilo, a laca de color negro, a hazlo tu mismo, huele como el hombre que vendió al mundo, a la tierra mojada desde la que otro zurdo de Seattle saca su siniestra mano empuñando una oxidada guitarra, a pop subterráneo, a codeína, huele como las aguas de un río verde y como el barro y la miel, como las líneas de bajo de Kim Deal, a fuzz, huele a hard y a pop, a éxito asegurado, a influencias deglutidas, asimiladas y claramente manifestadas, a cara A y cara B, a himnos generacionales, a rabia, a sensibilidad pop, huele a tristeza vital, energía en estado puro y sin depurar, huele como las camisetas de Richard Hell, como el hotel de Nueva Orleans donde fue encontrado Johnny Thunders, huele a bosque húmedo, a camisas de cuadros mojadas, a riot girls, huele a distorsión, a feroz cabalgada hasta dejar algo en el camino, recuerda, recuerda, recuerda, recuerda no tengo un arma, recuerda, recuerda, recuerda, recuerda, porque el rey ha muerto pero no ha sido olvidado.

Los tres ejemplares en CD doble de la Deluxe Edition, por otra parte, son para:

Manuel Domínguez Ramos (comentario publicado el 9 de octubre de 2011 a las 12:18 pm como manoloDomínguez).  fede siempre llegaba tarde cuando quedábamos para salir los fines de semana, pero traía su coche. y ese viernes, además, un cd de un grupo nuevo en el reproductor. en realidad nevermind no era tan siquiera el primer álbum de los de seattle, pero nosotros aún no conocíamos a nirvana, que solo habían sonado un par de veces en el programa de paco pérez bryan en radio 3 y ya habían encandilado a federico para comprarse el disco.
camino de la ronda de capuchinos, donde siempre solíamos aparcar tras media hora dando vueltas, sonó más de medio cd y dos o tres veces smells like teen spirit. la música ideal para meternos las ganas de comernos el mundo en el cuerpo. después lo de siempre, botellón de ron con cola comprado en la tienda de la amalia, chupitos en la rebotica y fin de jornada en el berlín, el único sitio donde sonaban canciones que nos interesaban e incluso nos ponían a los smiths o new order cuando se lo pedíamos (es decir, siempre).
recuerdo aquellas noches con la nostalgia de quien sabe que no se van a repetir y la certeza de que solo eran una manera tosca de intentar subsistir. realmente no creo que acabar ciegos en la alfalfa un fin de semana sí y otro también nos sirviera de otra cosa que de huida de una postadolescencia desaliñada y decepcionante. igual que escuchar a ciertos grupos para sentirnos más especiales o pasar las mañanas en el bar de la facultad jugando a las cartas.
al día siguiente, con la falta de claridad que da una buena resaca de chupitos de tequila, desperté tarde, vomité, dejé la comida en la mesa y llamé a fede por teléfono. ¿puedes llevarte mañana a clase el disco que pusiste en el coche?

Alejandro Fernández Fernández (comentario publicado el 17 de octubre de 2011 a las 10:42 pm como Álex Fernández Fernández). El tren que me lleva de mi ciudad a la que está mi facultad va atestado. Es una hora en la que al revisor no le da tiempo revisar todos los tiques de los vagones y la gente aprovecha y se cuela sin billete. Son tiempos de crisis. La Universidad está masificada, mi generación quiere estar muy preparada para que dentro de veinte años podamos estar bien colocados, de esa manera podremos cambiar el país. David se sienta al lado mía como de costumbre pero lo siento raro. Su cara parece otra. Tiene los ojos brillantes. Algo le sucede. Me pasa su walkman y me pide que me ponga los auriculares. Espero un poco, la cinta debe recorrer unos segundos hasta que empiece el primer tema. De repente, no me importa el tren, no me importa la Universidad, tengo 18 años y tengo ganas de vivir. Da igual que el revisor te coja sin billete. Da igual que no llegues. Mañana será otro día. Mi adolescencia me pide más. Y yo lo cogeré todo.

Jesús Rebollo Alcalá (comentario publicado como Bleed el 17 de octubre de 2011 a las 10:29 pm). Por entonces, mis escuchas se centraban en las cintas recopilatorias que intercambiamos los amigos. Las excepciones a estos refritos lo componían grabaciones de discos de The CLash, The Beatles, 091, Los Enemigos… y el Daydream Nation de Sonic Youth. Así estaban las cosas.
En aquella época no sólo la MTV, algunas cadenas generalistas de televisión incluían espacios musicales a horas no descabelladas. Así que mi primer contacto con el Nevermind, y con Nirvana, fue a través de la tele, con el video de “Smells like teen spirit”. Me recuerdo de pie junto al televisor del salón de mi casa, con las persianas bajadas, los brazos en jarras y deseando encender un cigarro. La letra no la entendía, ni me importaba. Aquello era algo grande, pero… ¿Cómo de grande?
Al poco tiempo, también por televisión emitieron el extracto de una entrevista, con los tres miembros sentados en unos cojines en el suelo, y donde Kurt hacía gala de un pasotismo místico que me sonó a pose. Si esto iba a ser un nuevo producto de marketing de la industria musical, que no contaran conmigo.
En una nueva entrega de casete con frito variado por patrocinio de otro enfermo muscial, volvió a aparecer Nirvana. La canción que me grabaron fue Come As You Are. ¿Podía permitirme estar al margen de algo así, por mucho que me siguiera pareciendo la última esperanza blanca, fomentada por las multinacionales? La respuesta era No. tendría que acercarme del todo al disco de los de Seattle para entender lo que decían en Lounge Act.
20 años después, temas del Nevermind han sido versionados mil veces; hemos llevado camisas de cuadros atadas a la cintura; han sonado en sesiones y remezclas de variados dj’s; su nombre ha aparecido siempre en las listas de los mejores discos de rock de la historia; hemos subido el volumen del reproductor del coche con “Lithium” para eclipsar ritmos latinos que nos atacaban desde vehículos hostiles. Y aunque “Something in the way” parezca un epitafio perfecto para el disco, no te quedes ahí.

Sólo resta anunciar a los ganadores que en los próximos días nos pondremos en contacto con ellos para explicarles el modo de recogida de los premios. Eso y, claro, un par de agradecimientos muy especiales. El primero para Juan Luis Fajardo, el hombre de PriceMinister que, desde París, consiguió que en La Ventana Pop este concurso fuera, ciertamente, Superdeluxe. El segundo, cómo no, para los muchos, muchos lectores que se decidieron a compartir sus recuerdos con nosotros. Al fin y al cabo, como siempre, va por vosotros. Gracias por participar.

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Concurso ‘Nevermind Superdeluxe’

Blas Fernández | 3 de octubre de 2011 a las 7:10

Dicen que varias generaciones de estadounidenses recordaron durante décadas qué hacían justo cuando asesinaron a Kennedy, de la misma manera que un buen número de europeos se acuerda de aquello en lo que andaba cuando cayó el muro de Berlín.

Salvando las distancias, y extrapolando esa indeleble marca del hito en el subconsciente colectivo al terreno de la música popular, quizás tuviéramos que remontarnos veinte años atrás para encontrar un equivalente.

¿Nevermind? Es muy posible. La impresión de escuchar por primera vez Smells Like Teen Spirit era –probablemente también fue para diversas generaciones posteriores– una de esas experiencias que dejaban huella.

Nirvana, aquella banda de Seattle que ya había regalado muestras de su hacer lacerante con Bleach (1989), un disco aún demasiado crudo para el banquete que se avecinaba, lograba con su segunda entrega resolver la difícil ecuación que concilia a las grandes audiencias con el ambiguo, y a menudo equívoco, marchamo de autenticidad.

El riff que fulminó a Michael Jackson, celebraba poco después en España, en marzo de 1992, el titular de portada de la revista Ruta 66 ejemplificando esa sensación de presunta victoria del rock sobre sus proverbiales enemigos –de nuevo, la peliaguda dialéctica auténtico/falso–.

Cada uno realizaba su interesada lectura –el llamado entonces rock alternativo reclamaba aquello como algo propio, en la misma medida que el hard-rock o incluso el heavy señalaban las evidentes conexiones del trío con su particular canon– mientras la MTV de la época, nada que ver con la de hoy, se encargaba de pasar sobre semejantes disquisiciones ampliando la base de curiosos hasta umbrales millonarios. No, nadie se resistía a aquel fenomenal videoclip dirigido por Samuel Bayer, deslumbrante plasmación audiovisual de un por difuso no menos reconocible grito –nada de indicios: ¡grito!– de malestar juvenil.

¿Lo recuerda de primera mano? ¿Llegó después? De eso trata el concurso que ahora convoca La Ventana Pop, de invitar a sus lectores a evocar las sensaciones provocadas por la primera escucha de Nevermind, ya ocurriera ésta en aquellos días tras la aparición original del álbum o en los veinte años posteriores. Cuente: ¿Qué pensó? ¿Qué sintió? ¿Cómo piensa que ha envejecido esa docena de canciones, de Smells Like Teen Spirit a Something In The Way, que conmocionó, sacudió con inesperada energía el panorama musical de la época?

El premio, claro, está a la altura de la convocatoria. Por gentileza del portal de ventas en internet PriceMinister, disponemos de un ejemplar de la golosa edición especial para coleccionistas de Nevermind, un cofre superdeluxe integrado por cuatro cedés, un DVD y un libro de 90 páginas. Se podría decir que ahí está casi todo, desde al álbum original a las maquetas registradas en estudio o las grabadas en uno de aquellos descomunales ghettoblaster; de las caras B a las capturas en vivo para programas de radio o sobre el escenario. Nada menos que 70 canciones, 35 de ellas nunca editadas con anterioridad.

Y la cosa no acaba ahí, pues entre los mejores textos recibidos también regalaremos tres copias en CD doble de Nevermind Deluxe Editon, que incluye el disco original, caras B, maquetas y directos (40 pistas, 13 de ellas inéditas).

No es nostalgia, es sólo rock’n’roll. Anímese.

PD: Al margen del concurso, me permito recordar a los adeptos al veterano vinilo que también se ha publicado una versión especial cuádruple de Nevermind en dicho formato a través de la conocida serie Back to Black Vinyl.

Bases del concurso (por favor, lea con atención)

El presente concurso tiene como finalidad recompensar a los lectores del blog La Ventana Pop. De esta manera, Joly Digital convoca un concurso para galardonar la mejor reseña efectuada sobre la edición de Nevermind de Nirvana.

Las condiciones y requisitos para la participación en el concurso son las siguientes:

1. PARTICIPANTES

Podrán participar aquellas personas mayores de 18 años que sean residentes legales en cualquiera de las siete provincias andaluzas con presencia del Grupo Joly (Almería, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Málaga y Sevilla).

No obstante lo anterior, no podrán participar aquellas personas vinculadas laboral o profesionalmente con el Grupo Joly, así como sus familiares en primer y segundo grado.

2. CONCURSO

2.1. Mecánica del concurso

Para concursar, los participantes deberán remitir sus respuestas a través de los comentarios al post Concurso ‘Nevermind Superdeluxe’ publicado en este blog. Asimismo, los usuarios deberán cumplimentar con sus datos personales todos los campos requeridos.

Ninguna respuesta que no lleve cumplimentada dichos datos podrá participar en el concurso, así como toda aquella respuesta que venga acompañada con datos ficticios del participante. Sólo se admitirá una reseña por participante.

Las reseñas, con una extensión máxima de 2.000 caracteres con espacios, deben centrarse en los motivos expuestos en este mismo post (En referencia a su primera escucha del Nevermind de Nirvana: “¿Qué pensó? ¿Qué sintió? ¿Cómo piensa que ha envejecido esa docena de canciones, de Smells Like Teen Spirit a Something In The Way, que conmocionó, sacudió con inesperada energía el panorama musical de la época?”).

2.2. Duración

El concurso comenzará el día 3 de octubre, finalizando el plazo para participar a las 23:59 horas del día 17 del citado mes. Transcurrido dicho plazo no será admitida ninguna respuesta adicional.

La organización anunciará los ganadores en las distintas categorías (cofre superdeluxe y edición en CD doble deluxe) mediante un post en este blog en el plazo de una semana tras la finalización del concurso. Asimismo, contactará con los ganadores previamente mediante correo electrónico.

2.3 Respuestas

A los efectos del presente concurso, sólo se considerarán como respuestas válidas aquellas con el suficiente fundamento que estén relacionados con el motivo del concurso.

No resultarán válidos los comentarios en blanco, los ofensivos, obscenos y aquellos que no guarden relación con la pregunta a responder o no aporten valor añadido al concurso. En cada uno de estos casos, Joly Digital se reserva el derecho a no publicarlos o eliminarlos, quedando, en consecuencia, apartados del concurso.

3. PREMIOS

El presente concurso está dotado con una copia del cofre superdeluxe Nirvana 20 Nevermind y tres copias de Nirvana Nevermind Deluxe Edition.

La elección de las reseñas ganadoras en las distintas categorías será llevada a cabo por un jurado integrado por Jesús Ollero (Jefe de Información de Joly Digital), Francisco Camero (redactor de Cultura de Diario de Sevilla) y el responsable del blog La Ventana Pop, el redactor de Cultura de Joly Digital y crítico musical del Grupo Joly Blas Fernández.

Una vez realizada la elección, la organización se pondrá en contacto con el ganador, mediante correo electrónico, para notificar el premio así como la fecha y horario de recogida del mismo en cualquiera de las delegaciones del Grupo Joly. Para su recogida será imprescindible presentar el DNI que acredite la veracidad de los datos facilitados por el ganador.

En ningún caso se aceptará el canje del premio por su contravalor en metálico o por cualquier otro premio. Asimismo, no está incluido en el premio cualquier impuesto o tributación que se devengue con ocasión de la participación en el concurso o la obtención del premio.

El premio es intransferible. En el caso de no poder contactar con el ganador del premio, éste pasará a la siguiente mejor respuesta. En caso de que por cualquier circunstancia el ganador, después de haber aceptado el premio, no pudiese o quisiese aceptarlo, o renunciase al mismo, el premio quedaría desierto.

4. DERECHOS DE PROPIEDAD INTELECTUAL

Todos los participantes, por el simple hecho de enviar su respuesta, autorizan la reproducción, distribución y comunicación pública de las mismas sin abono de derechos o contraprestación alguna, por la sociedad Joly Digital.

Esta autorización está limitada a un uso relacionado con el presente concurso, así como para futuras ediciones y/o divulgativos del presente concurso o cualquier otro análogo que celebre la sociedad Joly Digital.

5. PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES

Los datos recogidos pasarán a formar parte de un fichero automatizado propiedad de JOLY DIGITAL, S.L.U., cuyo domicilio social está en Calle Rioja, 14-16, 41001, Sevilla.

Los datos se utilizarán para la participación en el presente sorteo, así como para la remisión de información de cualquier otra promoción o concurso que en el futuro efectúe JOLY DIGITAL, y estime del interés de los participantes.

Los datos se recogerán y almacenarán en un servidor con las debidas medidas de seguridad que exige la Ley Orgánica de Protección de Datos de Carácter Personal, y que gestionará JOLY DIGITAL.

Los participantes podrán ejercitar el derecho de acceso, rectificación, cancelación y oposición mediante correo electrónico dirigido a bajas@jolydigital.es.

6. ACEPTACIÓN DE LAS BASES

La participación en el presente concurso supone la aceptación íntegra de las presentes bases.

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Nirvana somos todos

Blas Fernández | 16 de septiembre de 2011 a las 8:50

Newermind. Varios. Spin. Rock. Descarga digital gratuita

Descontada una versión de Smells Like Teen Spirit impropia por anodina de un grupo como Meat Puppets, Newermind, recopilatorio puesto en circulación por la revista Spin con motivo del vigésimo aniversario de la edición del Nevermind de Nirvana, deja constancia una vez más de la amplitud de la onda expansiva originada por aquel álbum en el vasto universo pop, desde el que acuden a los fastos, entre otros, gentes como Butch Walker & Black Widows –divertida revisión de In Bloom en clave glam–, Midnight Juggernauts –lectura electrónica de Come As You Are, inferior en cualquier caso a la que en su día hiciera Dani Siciliano– o unos furibundos Surfer Blood –sacando el lado más punk de Territorial Pissing–. Toda una curiosidad.

Puede descargar aquí el disco completo.

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