Archivos para el tag ‘Sr. Chinarro’

Caligrafía creativa

Blas Fernández | 19 de enero de 2014 a las 5:00

destroyer_blog

five_spanish_songs_coverDestroyer: Five Spanish Songs. Pop / Rock. Dead Oceans / Popstock! CD-EP /12″ / DD

El hecho de que el canadiense Daniel Bejar (Vancouver, 1972) ya hubiera dedicado con anterioridad algún que otro piropo a la música de Antonio Luque, Sr. Chinarro, no restó ni un ápice de sorpresa al anuncio, realizado en los últimos meses del pasado 2013, de la publicación de un epé íntegramente dedicado a versionar canciones del sevillano. El exintegrante de The New Pornographers -uno de los varios proyectos colectivos en los que estuvo implicado mientras trenzaba su carrera en solitario como Destroyer- es hijo de emigrantes españoles y ha pasado largas temporadas en el país, y aunque, según él mismo reconoce, eso no le ha reportado un vasto conocimiento de la historia del pop en castellano, sí que le ha servido al menos para quedar atrapado en la larga y deslumbrante discografía chinarra.

Leer el resto del artículo »

“¿Pesimista? El español no tiene remedio”

Blas Fernández | 9 de febrero de 2013 a las 5:00

Foto: Luis Díaz.

“Hombre, definitivamente… Algún día moriré e iré al cielo”, dice el sevillano Antonio Luque, Sr. Chinarro, cuando se le pregunta por su reciente traslado a Madrid, nuevo aposento tras una larga etapa instalado en Málaga. Al cielo… ¿Seguro? “Bueno, no sé cuánto aguantaré –reconoce bajando al suelo–. Pero en cuatro días aquí he hecho más que en Málaga en siete años. Al margen de la relación con mi hijo, claro, que sigue allí”.

Luque, tan categórico como siempre, obvia que su estancia en Málaga, salpicada con recurrentes viajes a Sevilla –donde mantuvo banda–, se corresponde con un periodo particularmente fructífero y de proyección creciente, ése que se inició con El fuego amigo (2005) y se cierra, de momento, con Enhorabuena a los cuatro, decimocuarto título largo en su discografía, con salida prevista para el próximo lunes 25 y disponible en formato digital desde este mismo lunes.

También pasa por alto que fue durante ese tiempo cuando comenzamos a tener constancia de sus incursiones en la narrativa, otra vertiente de su incontinencia textual culminada con la novela Exitus (El Aleph, 2012). Otro libro, por cierto, firmado por un músico en una lista creciente que suma referencias como Regresar, de Dominique A (Alpha Decay, 2012) o Peaje, de Julio de La Rosa (Tropo Editores, 2013). “Es que los músicos tenemos mucha carretera, así que es lógico que pensemos en viajes –bromea–. No sé cuál es el caso de estos dos muchachos, pero varios editores tuvieron la intuición y me animaron. Creo que lo que pretenden es contar con algo de la promoción de la que disponemos los músicos y que no tienen los escritores. Porque, francamente, en este país no lee absolutamente nadie. Está esta costumbre que tiene la gente de regalarse cosas más o menos inservibles por Navidad, así que se regalan libros en la medida en que el español medio los considera un objeto inservible. Pero leer, leer… Tengo un amigo guionista que dice que en España debe haber unas 40.000 personas que se comportan como franceses: leen libros, ven películas… En ocasiones se da el caso de que los 40.000 compran el mismo libro, como le ocurrió a Fernández Mallo con la Nocilla. Pero eso es un milagro, es hacer pleno. Así que que lo que las editoriales buscan es ese poquito de promoción para ver si por lo menos venden tres o cuatro mil libros. Creo que en mi caso se ha conseguido. Espero que estos compañeros lo consigan también”.

En efecto. Como en aquella ocasión en la que declaró que lo único que tenía que hacer un músico era “aprenderse las canciones y no perder mucho tiempo afinando”, Luque sigue instalado en un particular discurso antipamplinas que reparte mandobles a derecha e izquierda. El sector a la diestra del padre podría sentirse aludido en canciones como Catequesis, pero, ojo, aquí no se libra nadie. “Nunca he encontrado mucha diferencia entre PP y PSOE –dice–. Antes, hablaría de españoles. Y el español es como es. Creo que me dí cuenta en el instituto, organizando el viaje de fin de curso. Recuerdo a una profesora llorando porque la habían acusado de robar unas cuotas; recuerdo a compañeros de clase yéndose a cenar con el dinero de esas cuotas. Y ahí nadie era de ningún partido. Para ser como somos incluso nos va bien, porque lo que le gusta al español, lo que siempre ha hecho, ha sido matar gente, robar, expoliar… Es lo que está en la sangre, en los genes. No se puede superar”.

¿No hay remedio pues? “No –contesta tajante–. Siempre se ha dicho que con educación las cosas se arreglan. Recuerdo que cuando llegué al colegio lo que encontré fue a un montón de profesores estúpidos, frustrados, deprimidos, sin ganas de hablar y sin mucha idea sobre las materias que impartían. Con algunas excepciones notables, claro, que supongo que fueron las que sacaron de mí lo poquito bueno que pueda tener hoy. Pero fue una minoría. ¿Así que cómo vamos a arreglarlo con educación? ¿De qué educación me están hablando? ¿Qué es educación para un profesor? ¿Que el niño se esté quieto? Oiga, ¿por qué no lo escayola? No sé si resulto maximalista o pesimista, pero el español no tiene remedio”.

Foto: Luis Díaz.

Con una docena de cortes, Enhorabuena a los cuatro vuelve a revelar ese oficio que Luque ha cultivado sin presunciones durante, al menos, la última década, formalista en apariencia –para enfado de algunos fans veteranos– y de una precisa depuración en sus letras. “No se puede desaprender, aunque en La bola de cristal nos dijeran que era conveniente y yo lo haya cantado en alguna ocasión. Pero no se puede olvidar lo que uno aprende, qué le vamos a hacer –replica con ironía–. Y pienso hacer todavía muchos discos más”.

En éste, entre otros, cuenta otra vez con esos nuevos aliados que encontró en el grupo valenciano La Habitación Roja. “Llegaba al estudio y montaba las canciones como las tenía maquetadas. –explica–Pero alguien más tenía que tocar, porque si me pongo yo a grabar los bajos que he sacado tardo tres veces más que Marc Greenwood, que los hace a la primera. Pedro Portellano sacó sus guitarras, Pau Roca igual… Pero, en esencia, los arreglos no cambian las canciones”.

La afirmación puede resultar discutible, aunque Luque la defiende con la misma naturalidad con que explica la presencia de numerosas voces invitadas, incluida alguna insospechada: Zahara, Linda Mirada, Anni B Sweet, Guille Mostaza… “Surgieron por el arte de magia de Madrid. Si estás grabando aquí es más fácil que aparezca alguien por el estudio que si lo estás haciendo en Punta Paloma –argumenta–. No sé cómo se ve desde fuera. Que si Zahara hace tal o cual… Somos todos profesionales de lo mismo y todas las canciones se componen más o menos igual, así que es fácil conectar con quien sea, siempre y cuando no resulte un gilipollas. Si en el disco hay alguno, soy yo”.

Los invitados, claro, se quedan fuera de buena parte de los conciertos que servirán para promocionar el álbum, confirmados como acústicos. “Ya he hecho muchísimos conciertos así y cada vez van a ser más. Mover a medio equipo de fútbol por España sale muy caro. La canción es la melodía y la letra. Es lo que diferencia a unas de otras. Obviamente con banda es mejor, y si llevara a la Sinfónica de Londres o la de Sevilla, todavía más, pero para eso tendría que pedir un sobre a Bárcenas. Igual si ven mis discusiones en Twitter me dan algo”. Luque 100% on fire, con razones para la polémica: “Mientras las feministas no defiendan a capa y espada cuestiones como la custodia compartida, mientras ésta no sea lo que se decide por defecto en los divorcios, yo no puedo creer en la igualdad”.

De vuelta al escenario, próxima parada, Sevilla. “Para ese concierto el disco no habrá salido todavía. De todas maneras, es algo que le digo muchas veces al sello y al manager: que los discos se presentan solos. Eso de hacer gira de presentación… Bueno, es un poco vuelvo a tocar porque tengo una excusa. Pero yo nunca he necesitado una excusa ni para tocar ni para dejar de tocar”.

En el mensaje de despedida, Luque deja sobre la marcha otra explicación sobre su marcha a Madrid. “Lo que celebro es tener cerca ese aeropuerto del que salen tantos vuelos internacionales. El pasaporte lo llevo encima. Si veo que se va a liar, cojo el primer taxi a Barajas y el primer avión que salga”. ¿Vuelve a bromear?

Sr. Chinarro actúa el próximo día 16 en el Teatro Cajasol de Sevilla dentro del ciclo La espiral acústica.

Chinarro contra el mundo

Blas Fernández | 15 de marzo de 2012 a las 7:27

¡Menos samba! Sr. Chinarro. Mushroom Pillow. Pop / Rock. 2LP / CD

En una reciente e interesante entrevista para El País, el controvertido teórico de la escritura de guiones Robert McKee apuntaba que el de Tony Soprano era un personaje más complejo que el mismo Hamlet. Al fin y al cabo, la obra de Shakespeare sólo dura cuatro horas, mientras que la serie de David Chase alcanzó seis temporadas (la última, casi doble). Según McKee, ello propiciaría una mayor posibilidad de desvelar y exponer las contradicciones del entrañable cabronazo de Tony; contradicciones que, a la postre, lo definen y visten, haciéndolo más atractivo y cercano al espectador.

Trece discos -¿van trece, no?- dan mucho juego en ese sentido, sobre todo cuando el artífice de los mismos es persona proclive a la sentencia categórica, a la máxima, ora espontánea ora reflexiva, amplificada en progresión creciente, justo en la misma medida en que sus trabajos encuentran entre públicos más amplios el merecido acomodo a quien ondea talento y constancia.

Permítame esta figura sin duda fácil, pero descriptiva: hablo de ese Antonio Luque que se declara tecnófobo -Todos los inventos fueron y son militares / Desde la catapulta al internet / Ya lo sabes (La plaga)-, pero que tira de iPhone y envía a sus músicos las maquetas de sus canciones mediante correo electrónico para que vayan adelantando el trabajo; o de ese otro que hace poco se decía harto de la monserga africana, justo cuando Vampire Weekend recuperaba aquel impulso africanista de los 80, y ahora introduce en el amplio catálogo de palos populares de su nuevo y brillante álbum, ¡Menos samba!, algún que otro corte cuyas guitarras bien pudieran haber salido de Soweto hace treinta años -La curva de la felicidad, por ejemplo-.

Antonio Luque, fotografiado por Luis Díaz.

Ignoro si Sr. Chinarro resulta más cercano cuanto más contradictorio; ignoro si su obra se independiza del personaje, alcanzando una autonomía que la hace interpretable por cada cual al margen del mayor o menor conocimiento del mismo; ignoro hacia dónde conduce eso, pero sospecho -lo sospecho hace tiempo- que asistimos encantados a un nuevo capítulo en el proceso de consagración de quien, hoy por hoy, puede ser considerado uno de los mejores letristas en activo del rock en español. Y algo más, claro, porque si el Luque escritor crece, el Luque músico tampoco se conforma.

Grabado en Valencia con una dilatada nómina de músicos hasta ahora ajenos -entre ellos, el bajista y productor Marc Greenwood y el guitarrista Pau Roca, ambos de La Habitación Roja-, a ¡Menos samba! le sienta bien el cambio de aires tras tres títulos, los que sucedieron a El fuego amigo (2005), registrados con los mismos instrumentistas, los componentes de Maga -ocupados según Luque, sevillano exiliado en Málaga, en sus propios asuntos-.

La paleta armónica se agranda -despuntan aquí espléndidos arreglos de viento, conmovedores coros de timbres añejos (La alcazaba) que remiten a… ¿Vainica Doble?-, pero la llama se mantiene: es la misma de El mundo según (2006), Ronroneando (2008) y Presidente (2011); la del Luque iluminado frente al que aparentaba oscuro, hermético, durante la larga etapa en el sello Acuarela. Vale la pena apuntarlo, entre otras razones, porque los detractores de su última producción harían bien en saltarse esta nueva entrega y ahorrarse así el disgusto, la inversión de tiempo y el dinero -al menos, en el caso de los coleccionistas que hacen obviamente rentable para Mushroom Pillow la primorosa versión en vinilo doble, diseñada e ilustrada por José Pablo García, con CD de regalo-.

Pero esa continuidad no sólo se concreta, que también, en el espíritu de los textos -en ocasiones sarcásticos, hirientes, un permanente y hasta furioso ajuste de cuentas, más o menos justificado, con compatriotas, vecinos, ex parejas, políticos o compañeros de clase, como en Las habichuelas, que es al pop lo que el Ahora vivo de esto de Tote King fue al rap: Me duele por Isabel / La que ahora es periodista / Y cuenta lo que le dictan / Porque no quiere engrosar la lista / La del la cola del Inem / Allí sí que no iría conmigo / ¿Sabes qué te digo? / Que también a ésa le den-. También lo hace en el uso recurrente de esos antes aludidos palos populares, cánones asentados hasta el límite de lo clásico, una práctica habitual en su etapa clara que aquí evita el delirio con un naturalismo pasmoso. Y es que, atento, en ¡Menos samba! caben sevillanas (La plaga), rock’n’roll (La ley de Murphy), rancheras (Las habichuelas) y pachangas caribeñas (La iguana Mari).

A ellas se suman -diecinueve cortes dan para mucho-, un buen surtido de medios tiempos -la memoria genética del Chinarro que fue: Brasilia, Medio pollo, Jaleo real…-, bienhumorados y vitaminados (o hasta envenenados) aspirantes a sencillo perfecto -Tu elixir, Todo acerca del cariño, La curva de la felicidad, Dinero (Otra vez no), La aseguradora…- y una bien traída versión de un viejo tema del Aviador Dro, La arenga de los sindicatos futuristas, que ejemplifica en sí misma el carácter político -cuando carácter político es equivalente a cabreo- que subyace en todo el álbum. Un gran álbum, otra vez.

Ahí le dejo el clip de una versión acústica de La ley de Murphy grabada para la web portuguesa Videoteca Bodyspace

11 de 2011

Blas Fernández | 30 de diciembre de 2011 a las 9:26

Ah, las listas… Parecen tan devaluadas que este año que termina apenas encuentro ninguna que no contenga una especie de disculpa previa del tipo sólo se trata de una elección personal. Me temo que resulta ya una acotación tan inevitable como las lógicas y previsibles divergencias entre los potenciales lectores.

La evidente dificultad, si no imposibilidad, de condensar en un escueto índice lo mejor de la producción del año crece ante una oferta tan inabarcable como definitivamente accesible. Ese tsunami, además, arrolla a su paso cualquier parcelación estilística o autolimitación genérica. Esto es, los practicantes del monocultivo sonoro están en su perfecto derecho, pero se pierden, otra vez, buena parte de la asombrosa cosecha.

¿Lo mejor? No, La Ventana Pop huyó hace tiempo de ese empeño, así que lo que sigue es sólo una propuesta, a modo de recordatorio, de algunos de esos discos de 2011 que se antojan inagotables en sus escuchas. Propuesta, ni que decir tiene, que aspira a verse enriquecida con su participación.


Kaputt.
Destroyer


James Blake.
James Blake


Let England Shake.
PJ Harvey


Space is Only Noise.
Nicolas Jaar


Ravedeath, 1972.
Tim Hecker


Smoke Ring for My Halo.
Kurt Vile


Presidente.
Sr. Chinarro


Days.
Real Estate


Nine Types of Light
. TV on The Radio


CoCo Beware.
Caveman


The English Riviera.
Metronomy

Aquella tienda en San Marcos

Blas Fernández | 24 de octubre de 2011 a las 7:05

Una imagen de Dandelion, allá por el 91.

Aquella tienda de ropa en la Plaza de San Marcos contaba con una particularidad: al menos la mitad de los que entraban en ella no lo hacían para comprar ropa, sino para charlar sobre música y estar al tanto de lo que se cocía en la escena local. Porque, en efecto, Dandelion se había convertido en algo así como nuestro Sex particular, sólo que en lugar de en Londres estaba en una urbe bastante más modesta, Sevilla. Además, allí no había mal rollo: Andy Jarman y Mapi Guedes debían de ser a todas luces mejores personas que Malcom McLaren y Vivienne Westwood.

Leer el resto del artículo »

“Le agradezco a Sr. Chinarro poder vivir de modo coherente”

Blas Fernández | 11 de abril de 2011 a las 7:22

Foto: Luis Díaz Díaz

Foto: Luis Díaz Díaz

Sr. Chinarro publica nuevo álbum, Presidente, el número 12 de su discografía oficial, y Antonio Luque sale hasta en el telediario de la primera. ¿Premio a la perseverancia? ¿Cambios en los esquemas mediáticos? Apunten el dato: el día de su lanzamiento, el lunes de la semana pasada, circuló por Twitter la noticia de que en alguna tienda de Madrid la versión en vinilo se agotó en cuestión de horas.

“Y mira que a mí me cuesta defender el vinilo -confiesa Luque-. Cuando los del grupo me dicen ¡qué guay! les recuerdo que hay que levantarse a darle la vuelta, que cogen polvo, que hay que andar moviendo la aguja para encontrar la canción… Suenan mejor, pero… No sé, me traen muchos recuerdos, aunque creo que los chavales no pueden echar de menos una cosa que no han conocido. Tarde o temprano, desaparecerán”.

Leer el resto del artículo »

La vuelta de Maga

Blas Fernández | 10 de junio de 2009 a las 8:43

“Volvemos a hablar de música, de canciones, de grabar, de tocar… Son palabras que no utilizábamos hacía tiempo”, señala el bajista Javier Vega. “Tenemos canciones nuevas y ganas de presentarlas en directo. Ya estamos en el camino”, apunta por su parte el guitarrista, teclista y cantante Miguel Rivera.

Leer el resto del artículo »

Plan para hoy, plan para mañana

Blas Fernández | 8 de mayo de 2009 a las 9:54

Si está este fin de semana en Sevilla, tiene -afortunadamente se está convirtiendo en costumbre- varias ofertas interesantes en cuanto a conciertos se refiere. Ayer daba cuenta del triplete que hoy mismo propone Sevilla Indiferente -Rock and Roll Dildos, Bikini Red y G.A.S. Drummers en los Jardines del Valle a partir de las 19:30-, que competirá con, entre otros, Sr. Chinarro en Malandar -a las 21:30 y con las entradas a 12 euros en venta anticipada y 15 en taquilla-.

Por otro lado, de entre las posibilidades de mañana sábado, a servidor le llama especialmente la atención el concierto central del Ladyfest Sur 09, que concentrará en Fun Club -a partir de las 21:30 y con la entrada a 5 euros- a la artista anteriormente conocida como Aroah (Irene Tremblay), Marina Gallardo (¡por Dios!) y, atención, la Ladyfest Sur Big Band, supergrupo montado para la ocasión por las siguientes señoras y señoritas: Ana Chufa (La Chufa Lisérgica, Diastech), Cristina Fernández (Rock and Roll Dildos), Damiana Dubatti (Montevideo), Diana P (Salieri), Inés Olalla (Blacanova), Marta S (Nadiuska), Rueda (She, Sonora), Eva Espejo (3752 Cruithne) y Rosa Ponce (Hiroshima Atomic Garden).

Todas ellas prometen un repertorio de “clásicos del pop-rock hecho por mujeres”. Como para perdérselo, vaya…

¡Marina Gallardo, por Dios!

Blas Fernández | 24 de enero de 2009 a las 10:21

“De hecho, sí que me gusta Cat Power, pero a Kristin Hersh, por ejemplo, no la había escuchado antes”, explica paciente Marina Gallardo respecto a uno de esos habituales malentendidos provocados por la hojas de promoción discográfica. Y es que, lejos de identificarse con aquella generación de cantautoras eléctricas de los 90, la portuense, residente en Sevilla desde hace casi un par de años -donde estudia Filosofía-, dice sentirse más cerca de algunas figuras másculinas. “Smog, Bonnie Prince Billy… Son cosas que sí escucho”, afirma.

Leer el resto del artículo »

Homenaje planetario

Blas Fernández | 15 de junio de 2008 a las 11:28

Los Planetas

Foto: Mario Pacheco.

Lagartija Nick con Enrique Morente, Nacho Vegas, Fernando Alfaro y Los Alienistas, Beef, Clovis, Tachenko, Manos de Topo y Pumuky protagonizarán el próximo 15 de octubre un singular concierto colectivo en el Auditori de Barcelona, cuyo objetivo es celebrar el XV aniversario de la edición del primer epé de la que luego acabaría convertida en la banda por excelencia del rock independiente español de los 90, Los Planetas, con cuerda todavía para facturar el pasado 2007 uno de los mejores títulos de su discografía, La leyenda del espacio.

Leer el resto del artículo »